La Municipalidad del centro poblado de Llicua anunció que la próxima semana iniciará los trabajos de cercado perimétrico del cementerio general. Así lo manifestó el alcalde Joel Luna. Afirmó que el objetivo principal es mejorar el aspecto del recinto con miras a la celebración del Día de los Muertos, el próximo 2 de noviembre.
La fecha, altamente simbólica para la población, ha sido establecida por la actual gestión como hito para entregar un espacio funerario más digno y renovado para las familias del lugar.
De acuerdo con las declaraciones del alcalde, el cementerio cuenta con un área aproximada de 5,000 metros cuadrados. Luna explicó que en los últimos meses ya se había construido un pabellón con capacidad para 120 nichos, con la finalidad de evitar entierros directos en el suelo, una práctica tradicional que, según indicó, se busca dejar atrás por razones de orden, imagen y salubridad.
“Estamos cambiando la imagen del cementerio general. Queremos que las personas que visiten a sus seres queridos encuentren un espacio cuidado, que refleje respeto”, expresó.
El cercado, según precisó, se ejecutará en su totalidad con fondos gestionados por la propia municipalidad, sin apoyo del Gobierno Regional ni de otras entidades superiores. La obra incluye trabajos previos de mejora en el acceso al cementerio, ubicado a pocos minutos de la carretera central, en la zona de Terrazas de Llicua, donde ya se ha trasladado maquinaria para habilitar la vía de entrada.
Alcalde afirma que no hubo apoyo regional ni provincial para la obra
Al ser consultado sobre el respaldo interinstitucional para este proyecto, el alcalde fue enfático en señalar que su comuna no ha recibido ninguna colaboración del Gobierno Regional de Huánuco. “En el tema del cementerio, no hay ningún tipo de apoyo. Incluso enviamos un documento a la municipalidad provincial solicitando materiales, pero hasta ahora no hemos tenido respuesta”, declaró.
Luna explicó que, a pesar del bajo presupuesto del que dispone el centro poblado, se ha logrado reunir recursos a través del Foncomún y otras fuentes propias. El cerco perimétrico se realizará bajo administración directa de la comuna, que también es responsable de la gestión del cementerio, el cual se ubica en un terreno que —según informó— fue donado hace décadas por una familia local.
Sobre el estado actual del cementerio, el burgomaestre reconoció que durante muchos años ha carecido de mejoras estructurales. No obstante, aseguró que el nuevo enfoque de su gestión busca revertir esa situación a través de intervenciones progresivas, enfocadas tanto en la infraestructura como en la estética del lugar. “La idea es que quienes lleguen el 2 de noviembre se encuentren con un espacio que inspire respeto y tranquilidad”, agregó.
Obras paralelas incluyen el saneamiento de terreno para un futuro local municipal
Además del proyecto de cercado, la gestión local también avanza con otra intervención de carácter institucional: el saneamiento físico legal del terreno donde se prevé la construcción del nuevo local municipal. Este predio se encuentra ubicado en la zona de Fonavi II, y según señaló Joel Luna, actualmente no cuenta con documentación formal que permita iniciar proyectos de edificación.
“El primer paso es sanear el terreno. Si no tenemos un saneamiento, no podemos hacer ningún tipo de obra”, explicó el alcalde. Indicó también que ya ha sostenido reuniones con el alcalde distrital de Amarilis, Roger Hidalgo, quien habría mostrado disposición para apoyar técnicamente el proceso. La comuna espera contar con el expediente técnico hacia fines de este año, con la intención de buscar financiamiento para su ejecución a partir de 2026.
La ausencia de un local municipal propio ha sido una de las limitaciones históricas del centro poblado, lo que —según expresaron funcionarios— dificulta la gestión de trámites, atención al público y centralización de servicios. La autoridad local considera que este nuevo terreno podría convertirse en una sede institucional que responda a las necesidades actuales de la comunidad, siempre que se logren superar las barreras legales y presupuestales.
Cercado como símbolo y expectativa ciudadana en vísperas del Día de los Muertos
La fecha del 2 de noviembre no ha sido escogida al azar. Se trata de un día profundamente significativo para las familias de la zona, que acuden masivamente a los cementerios para rendir homenaje a sus difuntos. Por ello, la gestión municipal ha fijado esta fecha como punto de corte simbólico y práctico para culminar los trabajos de cercado y mejora del cementerio.
“Estamos trabajando para entregar un cementerio que realmente represente el respeto que merecen nuestros seres queridos. Esa es nuestra meta y compromiso”, expresó Joel Luna. Hasta el momento, no se ha precisado el monto total de la inversión ni se han detallado los estándares técnicos de la obra, aunque el alcalde aseguró que se encuentra contemplada dentro del plan operativo anual de la comuna.
La ciudadanía, por su parte, ha manifestado expectativas ante la posibilidad de ver mejoras visibles en el cementerio, que durante años ha sido objeto de críticas por su estado de abandono. Sin embargo, aún quedan interrogantes abiertas sobre la sostenibilidad del proyecto, la fiscalización de los recursos utilizados y la posibilidad de lograr futuras ampliaciones del recinto funerario, que ya comienza a evidenciar limitaciones de capacidad.




