El ascenso meteórico de Vinicius Júnior en el Real Madrid, consolidado como uno de los referentes ofensivos del equipo, ha experimentado un giro inesperado en este inicio de temporada. Su suplencia en el reciente partido contra el Oviedo ha abierto un debate sobre su rol y la gestión de la plantilla bajo la dirección de Xabi Alonso. Este nuevo panorama plantea interrogantes sobre el futuro del brasileño en el club y la reconfiguración del ataque madridista. El punto de inflexión inicial se remonta a la campaña 2021/2022, cuando el jugador marcó un antes y un después en su carrera.
Vinicius Júnior y su explosión goleadora ante el Levante marcaron un hito.
El cambio en la situación de Vinicius comenzó a gestarse en una jornada dos de Liga hace cuatro años, en agosto de 2021, con un doblete saliendo desde el banquillo contra el Levante. Al día siguiente, en Valdebebas intentaban calmar la euforia, recordando que un buen partido no define una temporada, pero aquel encuentro marcó el inicio de una nueva etapa. Este domingo, en otra jornada dos, la suplencia del brasileño en Oviedo, tras meses de rendimiento irregular, ha inaugurado la competencia en la banda izquierda, según el reportaje de El País.
En temporadas anteriores, la titularidad de Vinicius era prácticamente indiscutible, salvo por lesiones o rotaciones estratégicas antes de partidos importantes. Sin embargo, la llegada de Xabi Alonso al banquillo ha alterado esta dinámica. Durante el Mundial de Clubes, en el partido contra el PSG, Vinicius fue sustituido antes de lo habitual y, en ocasiones, se le vio jugando por la banda derecha, una posición poco común para él. Estos ajustes tácticos, sumados a su suplencia en Oviedo, sugieren un cambio de estrategia por parte del entrenador. A pesar de mostrar mayor compromiso en la faceta defensiva, su contribución ofensiva ha disminuido. La no titularidad de Vinicius en el Tartiere es una clara demostración de la nueva era en el Real Madrid.
Las declaraciones de Xabi Alonso tras el partido en Oviedo no ofrecieron consuelo al jugador. El técnico hizo hincapié en la importancia del equipo por encima de las individualidades, manifestando su intención de aprovechar al máximo a todos los jugadores de la plantilla. “En el fútbol hay que entender las cosas. Se toman las decisiones pensando en el colectivo y hoy ha sido así. [Busco] el rendimiento del equipo, no de jugadores”, afirmó Alonso, dejando claro que nadie tiene el puesto asegurado. Esta nueva política genera competencia en la banda izquierda, un territorio que hasta ahora pertenecía exclusivamente a Vinicius.
Este nuevo rol impuesto al jugador coincide con la llegada de Mbappé al club. Según algunas fuentes, Vinicius ha tenido dificultades para asumir que su rol cambió con el fichaje de Mbappé, que ha tenido un gran desempeño. Mientras que Mbappé lleva doce goles en las últimas siete jornadas, Vinicius cortó una racha de siete partidos sin anotar en el campeonato. El número de regates también es un buen termómetro de su pérdida de peso ofensivo: en la 23-24 (doblete de Liga y Champions), intentaba 8,4 regates cada 90 minutos, mientras la temporada pasada, de enero a julio, la cifra bajó a 6,8.




