La Institución Educativa N.º 32008 Señor de los Milagros, ubicada en Huánuco, lleva más de cinco años en abandono por parte de las autoridades educativas locales y regionales. Desde la gestión del exgobernador Juan Alvarado Cornelio, no se ha ejecutado ninguna medida efectiva para atender el riesgo estructural de uno de sus pabellones, declarado en emergencia ese mismo año.
A la fecha, no se ha realizado intervención alguna para salvaguardar la seguridad de sus 650 estudiantes, entre los cuales se encuentran al menos 20 menores con discapacidades, incluyendo niños sordomudos, con baja visión y con trastornos del espectro autista.
El director de la institución, Fernando Fernández Palacios, han emitido numerosos documentos, informes y solicitudes dirigidos tanto a la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL) como al Gobierno Regional de Huánuco, sin obtener respuesta alguna hasta el momento.
La infraestructura afectada corresponde a un bloque ubicado en el frontis del colegio, sobre la cuadra 2 del jirón Huallayco, donde hoy todavía se realizan actividades escolares.
“No podemos clausurar el espacio porque no tenemos otro lugar para trasladar a los alumnos”, explicó el directivo.
Sin condiciones mínimas
Pese a su enfoque de educación inclusiva, el colegio no cuenta con infraestructura adaptada y con personal especializado suficiente. Según declaró el director, si bien se ha logrado gestionar el apoyo de una psicóloga y de practicantes universitarios de Psicología, la atención integral a esta población sigue siendo insuficiente.
“Tenemos niños con sordera, otros con visión muy reducida, y varios con autismo. Pero las condiciones no están dadas. No hay rampas, no hay accesibilidad, y todo se agrava con la amenaza del pabellón que podría colapsar”, lamentó.
Asimismo, los docentes advierten que la precariedad en las instalaciones compromete los principios básicos del servicio educativo. “Incluir no es solo matricular. Incluir también es garantizar entornos seguros, accesibles y dignos. Eso no está ocurriendo”, comentó un docente consultado por este medio.
Hasta el momento, la Dirección Regional de Educación (DRE) y la UGEL Huánuco no han emitido un pronunciamiento público sobre el caso. Tampoco se ha anunciado si la gestión actual del gobernador regional Antonio Pulgar ha considerado incluir este colegio en los planes de inversión del 2026.
Matrícula en aumento
La preocupación también se proyecta hacia el próximo año escolar. Según el director, la matrícula en el colegio ha ido en aumento, y hoy se reciben hasta 30 estudiantes por aula en los niveles de inicial y primaria. El director alertó que, de mantenerse la tendencia y sin mejoras urgentes, el colegio podría colapsar administrativamente y operativamente en el 2026.
“Los padres insisten en matricular a sus hijos. Nosotros no podemos negarles el derecho a la educación. Pero ¿cómo garantizamos seguridad si ni siquiera el Estado asegura una infraestructura adecuada?”, cuestionó Fernández.
La matrícula para primer grado se inicia en diciembre, lo que, según advirtió, deja poco margen de acción a las autoridades para implementar soluciones reales antes del inicio del siguiente ciclo escolar.
El colegio Señor de los Milagros es uno de los pocos centros públicos en Huánuco que trabaja bajo un modelo integrador, pero la falta de intervención estructural no solo pone en riesgo su funcionamiento, sino que vulnera directamente los derechos de los estudiantes más vulnerables, según advierten los propios docentes.
Ausencia de intervención estatal
“Hemos recibido promesas, visitas de supervisión, incluso cartas de derivación. Pero ninguna acción concreta”, indicó el director.
Según su testimonio, las alertas sobre la infraestructura deteriorada fueron comunicadas incluso a instancias del Ministerio de Educación, sin que se haya registrado avance alguno.
EL DATO
Frente a esta inacción, la comunidad educativa ha manifestado que seguirá exigiendo públicamente que las autoridades atiendan el problema antes de que ocurra una tragedia mayor, especialmente considerando la población vulnerable que atiende el colegio. “Ya basta de indiferencia. No estamos pidiendo lujos, solo seguridad para nuestros niños”, expresó finalmente el director.




