Lo Celso brilla ante el Alavés y alivia la lejanía del Betis con una victoria.

El Real Betis Balompié comenzó con buen pie su andadura liguera en el inusual marco del Estadio de La Cartuja, escenario temporal mientras se acometen las obras de remodelación del Benito Villamarín. La victoria, rubricada con un solitario gol de Giovani Lo Celso, resultó un bálsamo para la afición verdiblanca, desplazada a este emblemático pero a menudo criticado recinto sevillano. Este triunfo inaugural marca un hito, siendo el primero del Betis en seis partidos oficiales disputados en La Cartuja. Las “dificultades de acceso” no empañaron el “entusiasmo” de la hinchada.

Según el reportaje de El País, el encuentro, que finalizó con un 1-0 favorable al Betis, evidenció la capacidad del equipo para adaptarse a las circunstancias, incluso jugando en un estadio que históricamente no ha sido su hogar. “El exilio verdiblanco”, como lo describe el medio, supuso un desafío logístico para los seguidores, pero la respuesta fue masiva, llenando las gradas a pesar de las complicaciones.

El partido se definió por la eficacia del Betis en momentos clave, particularmente en la primera mitad. El gol de Lo Celso, un certero remate dentro del área, llegó en el minuto 16, tras una temprana intervención de Pau López que evitó el gol inicial del Alavés. El Betis mostró solidez por la banda derecha, gracias a la conexión entre Bellerín y Ruibal, pero también evidenció carencias en la recuperación del balón, permitiendo al Alavés controlar la posesión, aunque sin generar excesivo peligro. Los de Vitoria, a pesar de mostrar un buen toque de balón, adolecieron de “falta de contundencia” en los metros finales.

En la segunda mitad, el Alavés intensificó su dominio territorial, pero se topó con un inspirado Sivera, portero que frustró las ocasiones más claras del Betis, incluyendo remates de Bellerín y Pablo García. El conjunto vasco llegó con opciones de empate hasta el final, aunque sin crear verdaderas ocasiones de peligro, incluso Bakambu envió un balón al travesaño en el tiempo de descuento. La victoria del Betis, celebrada como una final por la afición, supone un “estímulo importante” para afrontar la temporada en un contexto de provisionalidad. La afición verdiblanca mostró una vez más su incondicional apoyo. La Cartuja, habitualmente asociada a eventos ajenos al fútbol sevillano, se tiñó de verde y blanco, demostrando que el sentimiento bético trasciende las ubicaciones físicas.