El 9 de agosto, en el Museo Regional “Leoncio Prado Gutiérrez” de Huánuco, se desarrolló el conversatorio “León Danza de Jivia”, encuentro que convocó a autoridades locales, representantes culturales y ciudadanos interesados en la preservación de esta manifestación tradicional. La actividad buscó abrir un espacio de reflexión sobre el reconocimiento oficial de la danza como Patrimonio Cultural de la Nación.
Según detallaron los organizadores, el evento fue impulsado por el investigador Rolando Santiago Bernardo y la Asociación de Artesanos y Folkloristas de Huánuco, quienes destacaron que la Danza del León simboliza la fuerza de la agricultura y la espiritualidad andina.
Autoridades respaldan la preservación de la tradición
La reunión contó con la presencia del alcalde distrital de Jivia, el presidente de la comunidad campesina San Juan Bautista, representantes del Ministerio de Cultura y de asociaciones de residentes jivianos. Según manifestaron los participantes, el objetivo común es impulsar acciones que permitan asegurar la transmisión de esta práctica a las nuevas generaciones.
Durante el diálogo, figuras locales como Filoder Lorenzo Ambrosio, Antonio Bernardo Ambrosio, Jimmy Villanueva Santiago y Jesús Santiago Ambrosio expusieron testimonios sobre el valor histórico de la danza y su rol en las festividades de la zona. La comunidad coincidió en señalar que se trata de una expresión viva que fortalece la identidad del distrito.
Una danza que rinde homenaje a la tierra
De acuerdo con las intervenciones en el conversatorio, la Danza del León de Jivia tiene un trasfondo agrícola y espiritual. Cada paso de los danzantes emula la fuerza del felino, representando la lucha por la supervivencia, la fertilidad de los campos y la relación sagrada con la Pachamama.
La puesta en escena en el auditorio del museo estuvo acompañada del sonido de la caja y el pinkullo, elementos que transportaron a los asistentes a las celebraciones tradicionales de la comunidad. Para cerrar la jornada, se realizó la interpretación musical de Nazario Bernardo Ambrosio, gesto que, según los presentes, reforzó la conexión entre la danza y la memoria colectiva.
Patrimonio vivo para las futuras generaciones
Los organizadores subrayaron que este tipo de iniciativas no solo buscan difundir el valor cultural de la danza, sino también reforzar la importancia de su reconocimiento legal como patrimonio nacional. “El mayor tesoro cultural es aquel que se vive y se transmite”, enfatizaron durante la clausura del evento.




