Trump limita las opciones para el sucesor de Jerome Powell en una Fed en fase de reconstrucción

La posible designación anticipada de un nuevo líder para la Reserva Federal (Fed) por parte del presidente Trump ha generado incertidumbre en los mercados. La Fed, un pilar en la economía estadounidense, influye directamente en las tasas de interés, el empleo y la inflación. Históricamente, los presidentes han respetado la independencia de la Fed para mantener la estabilidad económica a largo plazo.

Según la investigación publicada por Gestión, el presidente Donald Trump ha indicado que podría nombrar al próximo presidente de la Reserva Federal (Fed) “un poco antes de lo previsto”, reduciendo su lista de candidatos potenciales a entre tres y cuatro individuos para reemplazar a Jerome Powell.

Las críticas constantes de Trump a Powell, principalmente por mantener las tasas de interés estables, han sido un tema recurrente. Estas críticas, incluso pidiendo la dimisión de Powell, contrastan con la tradición de independencia que se espera del banco central. Nombrar a un sucesor antes de que termine el mandato de Powell podría desestabilizar la confianza de los inversores al generar dudas sobre la dirección futura de la política monetaria.

La divergencia entre las declaraciones de Trump y las de su secretario del Tesoro, Scott Bessent, sobre el número de candidatos considerados añade confusión. Mientras Trump afirma que la lista se ha reducido a tres o cuatro, Bessent sugiere que se están evaluando hasta once candidatos. Esta discrepancia dificulta la comprensión de las intenciones reales del gobierno respecto a la elección del próximo presidente de la Fed. Cabe destacar que la última subida de tipos de interés fue en diciembre de 2018, lo que contrasta con las peticiones de Trump de bajadas agresivas.

Además de la presión sobre las tasas de interés, Trump ha elevado el tono de sus críticas con la amenaza de una demanda relacionada con la gestión de la renovación de la sede central de la Fed, alegando sobrecostos. Esta acción añade un nivel adicional de conflicto entre el gobierno y el banco central, poniendo en duda la autonomía de la Fed y su capacidad para tomar decisiones sin interferencia política. El costo de la renovación de la sede, un proyecto significativo, ha sido objeto de debate público debido a los incrementos presupuestarios.

Trump insiste en que las tasas de interés deberían ser significativamente más bajas, argumentando que los altos costos de endeudamiento perjudican a las empresas y a los consumidores. Sin embargo, Powell ha defendido la política actual de tasas, citando la incertidumbre económica global y el impacto potencial de las políticas comerciales de Trump sobre la inflación. Los datos recientes muestran un repunte de la inflación subyacente, aunque moderado, lo que complica aún más las decisiones de la Fed sobre las tasas de interés. La próxima reunión de la Fed en septiembre será crucial para determinar la dirección futura de la política monetaria.

La retórica de Trump, calificando a Powell de “incompetente” y culpándolo de los problemas en el mercado hipotecario, intensifica la tensión y podría influir en las expectativas del mercado sobre la futura política monetaria. Los analistas están observando de cerca para evaluar si la presión política afectará las decisiones de la Fed, lo que podría tener consecuencias significativas para la economía estadounidense y global. Los futuros movimientos de la Fed tendrán un impacto directo en las inversiones y en la confianza de los mercados.