Perú el auge de las fintechs y la banca digital Claves de su expansión el horizonte venidero y la incógnita de su rivalidad con el sector tradicional

Las fintechs se han posicionado como pilares fundamentales en la transformación del panorama financiero actual. Su habilidad para integrar la tecnología y crear productos personalizados ha democratizado el acceso al sistema financiero para muchos usuarios. Esta evolución ha captado la atención de los principales actores del sector, no solo por su innovación, sino también por su impacto en las dinámicas tradicionales de los servicios financieros. El crecimiento de estas empresas ha reconfigurado la distribución de ingresos dentro de la industria, permitiéndoles ganar una porción cada vez mayor del mercado.

Según la investigación publicada por El Comercio, el avance de las fintechs y de actores como los bancos digitales anticipa cambios significativos en la estructura del mercado y en la relación con los consumidores, pese a que la banca tradicional aún mantiene un papel predominante.

Ana Morales, Managing Director & Partner de Boston Consulting Group (BCG), subraya la influencia de las fintechs y competidores no bancarios en el sector financiero. Según Morales, la banca enfrenta una creciente presión de actores con estructuras más ágiles y costos operativos significativamente menores. Esta eficiencia, según detalla, se basa en la especialización. Datos recientes del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) indican que el 24.5% de los clientes de fintechs son personas sub bancarizadas. Las fintechs enfocadas en transferencias, pagos, préstamos y cambio de divisas son las que tienen mayor presencia en el país.

Alberto Castillo, CEO de Ligo, destaca que las fintechs han impulsado la digitalización en el Perú. Gracias a ellas, tanto personas como empresas pueden acceder a soluciones más rápidas, transparentes y eficientes, facilitando la digitalización de los productos financieros. No obstante, Enrique Castellanos, profesor de Economía de la Universidad del Pacífico, señala que la presencia de las fintechs aún no es sistémicamente significativa. El informe “Fit for Growth, Built for Purpose” de BCG revela que, aunque la industria bancaria ha crecido globalmente a una tasa compuesta anual del 4% en los últimos cinco años, hay una migración de flujos hacia fintechs y bancos digitales.

Según Morales, la competencia exige enfocarse en la eficiencia operativa, la centralización en el cliente y la adopción de inteligencia artificial, elementos que, por su naturaleza, hacen a las fintechs más ágiles. El sector de pagos es el que ha experimentado el mayor crecimiento de ingresos. Los entrevistados para este informe coinciden en que existe una complementariedad natural entre bancos y fintechs. María José Artacho del Solar, Country Manager de Global66 en Perú, explica que su empresa aporta velocidad, accesibilidad y una experiencia centrada en el usuario, mientras que la banca tradicional ofrece experiencia, infraestructura y respaldo institucional. Global66, que busca ser un neobanco regional, tiene más de 200.000 usuarios registrados en Perú y espera alcanzar US$400 millones en volúmenes tranzados en 2025.

Carlos Farro, CEO de Capital Pacífico Fintech, destaca el papel de las fintechs en la ampliación de la inclusión financiera. Su empresa se enfoca en clientes del sector público o privado excluidos por deudas o malas experiencias, ofreciéndoles una segunda oportunidad para reingresar al sistema financiero. En el escenario global, los bancos digitales, que operan sin sucursales físicas, también aportan agilidad e innovación. Nubank y Revolut son ejemplos de éxito en este modelo, con Nubank alcanzando los 118.6 millones de clientes en Brasil, México y Colombia, y Revolut operando en más de 48 países con 52 millones de clientes.

Eduardo Torres Llosa, ex CEO del BBVA y ex gerente general del BCRP, destaca los esfuerzos de la banca peruana en digitalización, facilitados por su vinculación con bancos internacionales y la adopción de innovación. La digitalización y la presión competitiva han dinamizado a la banca, impulsadas por un consumidor peruano que prefiere realizar transacciones desde su hogar. Sin embargo, Torres Llosa considera que la llegada de bancos digitales al Perú representará un desafío para la banca tradicional en proceso de digitalización. Los bancos se están preparando para este momento, cerrando oficinas a un ritmo del 10% anual.

La banca trabaja en dos conceptos clave: digitalización y principalidad, transformando su ‘back office’ para lograr procesos más ágiles y acercándose al cliente con promociones y beneficios para fidelizarlo. Torres Llosa considera que la llegada de un banco digital al Perú acelerará el proceso de digitalización, siendo un proceso positivo para el país. Morales coincide en que la principalidad será determinante en el largo plazo, permitiendo a las entidades aprovechar la mayor rentabilidad por cliente. La llegada de bancos digitales podría significar una captura de “market share” de entre el 10% y el 15%, aunque capturar la principalidad es un desafío mayor. El reto del país es aumentar el número de clientes que usan medios digitales, con nuevos participantes y casos de uso. En regulación, Farro señala que el requisito de una oficina física para generar una empresa es un obstáculo para las fintechs totalmente digitales. La inminente llegada de bancos digitales exigirá que los reguladores establezcan mecanismos de supervisión efectivos para garantizar la seguridad y transparencia del sistema financiero sin limitar la innovación.