Según la investigación publicada por El Comercio, la tensión se ha intensificado con el sobrevuelo de una aeronave militar colombiana sobre la isla peruana de Chinería y, posteriormente, con la colocación de una bandera colombiana en dicho territorio.
El exalcalde del centro poblado de Santa Rosa, Iván Yovera, alertó a las autoridades sobre la incursión. Yovera relató que recibió un mensaje de una residente local alrededor de las 7:30 a.m., informándole sobre la instalación de la bandera colombiana en la parte sur de la isla Chinería. Transportistas fluviales de la zona también reportaron la presencia de tres deslizadores colombianos, presuntamente involucrados en el incidente. Yovera criticó la respuesta tardía de la Marina y la Policía Nacional, quienes llegaron 30 minutos después de su llamada, perdiendo la oportunidad de interceptar a los responsables.
La población del distrito de Santa Rosa de Loreto ha expresado su inquietud ante el aumento de las tensiones. Yovera solicitó un incremento del personal militar y la renovación de los deslizadores para una intervención más eficaz, enfatizando la necesidad de patrullaje constante en la isla Chinería, que se extiende por 8 kilómetros. El alcalde provincial de Ramón Castilla, Julio Kahn Noriega, quien asumió la administración de la isla tras la creación del distrito de Santa Rosa de Loreto, calificó la actitud de Petro como una provocación creciente.
El Ministerio de Relaciones Exteriores peruano emitió un comunicado expresando su “preocupación” por la colocación de la bandera colombiana en territorio peruano, calificándola como un acto que no contribuye a la convivencia pacífica entre las comunidades fronterizas. A su vez, el ministro de Transportes y Comunicaciones, César Sandoval, responsabilizó directamente a Gustavo Petro por el incidente. En contraste, el alcalde de Leticia, Elquín Uni Heredia, afirmó desconocer quiénes pudieron haber colocado la bandera, sugiriendo que podría tratarse de un intento de generar conflicto entre ambos países.
Expertos como el excanciller Javier González-Olaechea han señalado la colocación de la bandera como una violación de la soberanía nacional y del principio de no intervención, recordando el reciente sobrevuelo de un avión colombiano en territorio peruano. El exministro de Relaciones Exteriores Luis Gonzales Posada describió a Petro como un “personaje maligno”, acusándolo de perturbar las relaciones bilaterales. Desde el Congreso, el presidente José Jeri instó a la calma, mientras que José Williams Zapata sugirió que el acto podría haber sido perpetrado por individuos aislados con intenciones de provocar.
La ex titular del Parlamento María del Carmen Alva condenó la acción como una provocación y reafirmó la soberanía peruana sobre la isla Chinería. Se ha propuesto la activación de la Comisión Mixta Permanente para la Inspección de la Frontera Colombo-Peruana (COMPERIF) como un mecanismo para abordar la situación, conforme a los tratados existentes entre ambos países. La situación se desarrolla en un contexto de relaciones bilaterales ya tensas, luego de que el parlamento declarara a Petro “persona no grata” por sus comentarios sobre la Policía Nacional del Perú y su postura ante la situación política interna del país.




