La infraestructura aeroportuaria en Perú se encuentra en un momento crucial, con el reciente estreno de la primera fase del nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez y los desafíos que esto implica para las aerolíneas y los pasajeros. El panorama, marcado por inversiones significativas y expectativas de crecimiento, también enfrenta obstáculos relacionados con la capacidad operativa y la competitividad regional.
Según la investigación publicada por El Comercio, Manuel Van Oordt, CEO de Latam Airlines Perú, ha expresado tanto el optimismo por las nuevas inversiones de la compañía como la preocupación por las limitaciones del nuevo terminal aéreo.
Van Oordt enfatiza que la reciente inauguración del primer Lounge de Latam en Perú, con una inversión superior a los US$10 millones, subraya el compromiso de la aerolínea con el mercado peruano. Este espacio exclusivo, diseñado con una fuerte identidad gastronómica peruana gracias a la colaboración del chef James Berckemeyer y el Grupo Aramburú, busca ofrecer una experiencia de primer nivel a los pasajeros más leales y a quienes viajan en cabinas Premium. Se estima que alrededor de 1.500 personas podrán disfrutar diariamente de las dos salas VIP.
Además del Lounge, Latam Airlines Perú está invirtiendo en un Centro de Mantenimiento de Línea (CML) con capacidad para 18 aviones simultáneamente. Este proyecto, cuya finalización se prevé para fines de este año, consolidará a Lima como un “hub” estratégico para la compañía, permitiendo optimizar el mantenimiento preventivo y las inspecciones de su flota de 60 aviones en el país. La inversión en el CML, junto con la del nuevo “Signature Check-in”, demuestra la confianza de Latam en el potencial de crecimiento de Lima como centro de conexiones y destino turístico.
Sin embargo, el CEO de Latam Airlines Perú también ha manifestado su inquietud por las deficiencias operativas del nuevo aeropuerto. A pesar de la expectativa generada por su apertura, Van Oordt señala que el terminal opera con menos capacidad que el antiguo, especialmente durante las horas pico de la noche. La falta de mangas suficientes obliga a los pasajeros a utilizar buses para embarcar y desembarcar, generando frustración y una percepción de servicio inferior. Esta situación, sumada a salas de embarque más pequeñas y a un sistema de información de vuelos menos eficiente, ha llevado a una saturación del aeropuerto y a una experiencia negativa para muchos usuarios.
Otro factor que amenaza la competitividad de Lima como “hub” regional es la implementación de la TUUA de transferencia, un cargo adicional para los pasajeros que hacen escala en el aeropuerto. Van Oordt advierte que esta tarifa, que no existe en otros aeropuertos competidores como los de Panamá y Bogotá, podría desincentivar el tráfico y perjudicar la conectividad del país. En este sentido, Latam Airlines Perú, junto con IATA y otros actores del sector, está buscando alternativas con las autoridades y el concesionario LAP para reducir o eliminar este impuesto.
A pesar de los desafíos, Latam Airlines Perú mantiene sus planes de expansión en el país. La aerolínea ha ampliado sus frecuencias a destinos nacionales como Anta (Áncash) y ha anunciado nuevas rutas internacionales a Orlando, Curacao, Tucumán y Florianópolis. Sin embargo, Van Oordt subraya la importancia de resolver problemas como la venta de entradas a Machu Picchu, que está afectando la recuperación del turismo receptivo. Si bien los vuelos a Cusco han aumentado, aún no alcanzan los niveles previos a la pandemia, lo que demuestra el impacto negativo de la situación actual.




