El fantasma del proteccionismo económico vuelve a planear sobre Estados Unidos, con advertencias que evocan paralelos inquietantes con la historia argentina. El exsecretario del Tesoro, Lawrence Summers, ha alzado la voz sobre las políticas implementadas por el expresidente Donald Trump, sugiriendo que estas podrían encaminar a la primera potencia mundial hacia un destino similar al que sufrió Argentina tras la Segunda Guerra Mundial, un periodo de declive económico después de haber sido una nación relativamente próspera.
Según la investigación publicada por Gestión.pe, Summers expresó su preocupación en el programa Wall Street Week de Bloomberg Television, con David Westin, señalando que las decisiones tomadas por un líder electo democráticamente, pero con tendencias autocráticas, fueron el detonante del declive argentino. Este líder, en clara referencia a Trump, priorizó el culto a la personalidad y socavó instituciones democráticas, un patrón que, según Summers, debería servir de seria advertencia para la comunidad empresarial y los participantes del proceso político estadounidense.
El peronismo, fundado por Juan Domingo Perón en 1946, representó un modelo de sustitución de importaciones y altos aranceles, buscando fortalecer la industria nacional argentina. Esta estrategia, vista en su momento como una forma de independencia económica, terminó por aislar al país y hacerlo vulnerable a las fluctuaciones del mercado global. De hecho, un análisis del grupo de expertos OMFIF en 2023, destaca que el proteccionismo comercial fue “la política clave” que condujo al fracaso económico argentino.
Summers, profesor de la Universidad de Harvard y colaborador de Bloomberg TV, argumenta que el nacionalismo exacerbado y la dependencia del éxito económico en las conexiones políticas, en lugar de la eficiencia productiva, llevaron a resultados desastrosos en Argentina. Establece un paralelismo “aterradoramente similar” con las políticas actuales, destacando el proteccionismo, el culto a la personalidad del líder y los ataques a la sociedad civil, como los medios, universidades y bufetes de abogados.
Aunque reconoce la solidez de las instituciones estadounidenses en comparación con la Argentina de la época de Perón, Summers insiste en que las lecciones de las experiencias autocráticas de la posguerra, tanto en Argentina como en varios países europeos tras la Primera Guerra Mundial, deben ser analizadas y debatidas más a fondo en Estados Unidos. Pone en tela de juicio las promesas de grandes proyectos de inversión impulsadas por la política arancelaria de Trump, argumentando que es difícil determinar su verdadero impacto.
El exsecretario del Tesoro también advierte sobre una posible fuga de inversiones debido al aumento de los costos de producción en Estados Unidos, consecuencia directa de los aranceles impuestos a productos como el acero, el aluminio, los semiconductores y el cobre. Esta situación, combinada con el aislamiento del país a nivel internacional, podría resultar en un sector manufacturero más pequeño y de menor calidad, beneficiando a competidores globales, como China, liderada por Xi Jinping.




