El impacto del reciente accidente en la mina El Teniente, la más grande de Codelco, la estatal chilena de cobre, se extiende más allá de las fronteras nacionales y amenaza con repercutir en el mercado global del cobre. El fatal derrumbe, ocurrido el jueves pasado, que cobró la vida de seis trabajadores, ha forzado la paralización de las operaciones subterráneas, generando un efecto dominó en toda la cadena productiva.
Según la investigación publicada por Gestión, el cese de actividades en El Teniente ha llevado al complejo minero a agotar sus reservas de mineral, obligando a la empresa a poner en cuidado y mantenimiento sus plantas, incluida la fundición de Caletones, un componente esencial en el procesamiento del metal rojo. La magnitud de la situación es considerable, considerando que El Teniente representa una porción significativa de la producción total de Codelco.
Ante la suspensión de las faenas, alrededor de 5,000 trabajadores fueron reasignados a labores en superficie, enfocándose en la revisión y mantenimiento de los equipos. Esta medida busca asegurar que, una vez autorizada la reanudación de las operaciones, la mina esté en condiciones óptimas para volver a la producción. Sin embargo, la fecha de un posible reinicio permanece incierta, dependiendo de los resultados de las investigaciones en curso y la aprobación del regulador minero.
La magnitud del cierre es significativa, ya que se estima que la producción se reducirá en aproximadamente 30,000 toneladas métricas mensuales, lo que representa una cuarta parte de la producción habitual de Codelco. Esta disminución en el suministro podría generar presiones al alza en los precios del cobre, un metal crucial para industrias como la electrónica, la construcción y la manufactura de cables.
Michael Cuoco, director de metales de StoneX Financial Inc., advirtió sobre la gravedad de la situación y la improbabilidad de una reapertura inminente mientras la investigación siga su curso. Esta evaluación subraya la complejidad del panorama actual y la necesidad de una investigación exhaustiva para determinar las causas del accidente y prevenir futuros incidentes.
Aunque los precios del cobre no han experimentado fluctuaciones dramáticas hasta el momento, debido a la influencia de factores externos como los aranceles estadounidenses, la prolongación del cierre de El Teniente podría modificar esta tendencia. Codelco, por su parte, ha manifestado su compromiso de reanudar las operaciones tan pronto como las condiciones de seguridad lo permitan, anunciando la conformación de un panel internacional de expertos para auditar la mina y esclarecer los hechos.
El principal sindicato de El Teniente se encuentra en negociaciones para lograr un acuerdo que permita un retorno gradual al trabajo en las áreas no afectadas por el derrumbe. No obstante, cualquier reanudación de actividades deberá contar con la aprobación del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), el organismo regulador del sector, garantizando que se cumplan los más altos estándares de seguridad para los trabajadores.




