Después de una semana marcada por la incertidumbre y las **turbulencias financieras**, Wall Street experimentó un respiro, cerrando la jornada del lunes con números verdes. El repunte se produce tras varios días de descensos consecutivos, influenciados por la publicación de datos de empleo menos alentadores de lo esperado y la persistente sombra de las políticas arancelarias impulsadas por la administración Trump. Los inversores parecen haber encontrado cierto alivio, aunque la cautela sigue siendo la tónica dominante en el mercado.
Según la investigación publicada por elcomercio.pe, el parqué neoyorquino logró revertir la tendencia negativa, impulsado por la recuperación de varios sectores clave. El S&P 500 lideró la subida, seguido de cerca por el Dow Jones y el Nasdaq, lo que sugiere un optimismo moderado entre los operadores.
El S&P 500 avanzó un notable 1,47%, situándose en los 6.329 puntos. Paralelamente, el Dow Jones Industrial Average registró un incremento del 1,34%, alcanzando los 4.417 puntos. El Nasdaq Composite, por su parte, experimentó un alza aún mayor, con un 1,951% de ganancia, elevándose hasta las 21.053 unidades. Estas cifras reflejan un intento de los mercados por estabilizarse tras los recientes sobresaltos.
En palabras de Sam Stovall, estratega jefe de inversiones de CFRA Research, la jornada del lunes se caracterizó como “una especie de día de recuperación”. Stovall señaló que es común observar un repunte en las acciones después de una caída pronunciada, aunque advirtió sobre la necesidad de observar atentamente la evolución del mercado en los días siguientes. La incertidumbre sobre las futuras políticas económicas y las posibles reacciones a los anuncios de la administración Trump mantienen a los inversores en vilo.
El mercado también reaccionó a los anuncios del presidente Trump sobre cambios en la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) y la Reserva Federal (Fed). El mandatario adelantó la inminente designación de un nuevo comisionado en la BLS, encargado de elaborar las estadísticas de desempleo, y del sustituto de Adriana Kugler en la Fed. Estos movimientos generan expectación y cierta inquietud sobre la independencia y la credibilidad de las instituciones encargadas de la política económica.
A nivel sectorial, la mayoría de los sectores cerraron la jornada en terreno positivo, con la excepción del energético, que retrocedió un 0,44%. Entre las principales empresas del Dow Jones, Nvidia destacó con una ganancia del 3,62%, seguida por 3M con un 2,40%. En el lado opuesto, Amazon lideró las pérdidas con un descenso del 1,44%. El comportamiento dispar de los diferentes sectores refleja la complejidad del panorama económico actual y la dificultad de predecir el futuro.
Por último, el precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) experimentó una bajada del 1,54%, cerrando la jornada en 66,29 dólares el barril. Esta caída se produjo después de que la OPEP+, liderada por Arabia Saudí y Rusia, decidiera aumentar su oferta de crudo en 547.000 barriles diarios a partir del 1 de septiembre, completando así la restitución de 2,2 millones de barriles diarios que se habían retirado del mercado en 2023. El aumento de la oferta de crudo contribuye a moderar los precios, aunque la demanda global y las tensiones geopolíticas siguen siendo factores determinantes.




