La evolución tecnológica inquieta a un tercio de los ejecutivos peruanos: ¿Qué sectores afrontan los mayores desafíos?

La transformación digital emerge como un imperativo estratégico para las empresas latinoamericanas, confrontando un panorama de desafíos crecientes impulsados por la veloz evolución tecnológica. Si bien no encabeza la lista de prioridades para la mayoría de los altos ejecutivos, sí se posiciona entre los tres principales obstáculos internos que las organizaciones deben sortear. Este escenario se presenta en un contexto donde la región lucha por mantenerse al día con los avances globales, impactando potencialmente su competitividad a largo plazo. La inversión en tecnología y el desarrollo de habilidades digitales se han vuelto esenciales para el crecimiento y la sostenibilidad de las empresas en un mercado cada vez más exigente.

Según la investigación publicada por El Comercio, un estudio exhaustivo realizado por LHH en nueve naciones de Latinoamérica – Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Panamá, Perú, Paraguay, Costa Rica y Venezuela – revela que la inestabilidad política y la volatilidad económica constituyen la principal preocupación para el 67% de los altos mandos (CEO, gerentes y directores). Las disrupciones tecnológicas, si bien importantes, ocupan el tercer lugar en la agenda, con un 27% de menciones.

Jimena Mendoza, directora ejecutiva de LHH DBM Perú, advierte que el foco en la inestabilidad política en la región desvía la atención de los líderes empresariales de la necesidad urgente de una transformación digital. Este retraso, según Mendoza, podría tener repercusiones significativas en la sostenibilidad empresarial y en la formación de talento con las habilidades digitales necesarias para prosperar en la economía actual. La experta enfatiza que la adopción de herramientas impulsadas por inteligencia artificial ya no es una opción, sino una necesidad para mantener la competitividad.

En el caso particular de Perú, la transformación digital no se encuentra aún entre las prioridades de los líderes empresariales: apenas un 29% de los ejecutivos encuestados la considera una preocupación clave. La urgencia real se centra en la búsqueda de talento crítico para cubrir puestos estratégicos (36%), un recurso que escasea en el país y que se vuelve cada vez más disputado por la competencia. La retención de estos perfiles se presenta como un desafío adicional para otro 29% de los altos mandos, según el estudio.

La competencia por el talento digital es feroz. Empresas como Adecco señalan que uno de cada cinco puestos que reclutan actualmente requiere habilidades tecnológicas especializadas. La escasez de perfiles ha llevado a una competencia intensa entre las empresas para atraer y fidelizar a estos profesionales, quienes buscan no solo una buena remuneración, sino también condiciones laborales flexibles, desafíos profesionales estimulantes y oportunidades de crecimiento, como destaca Claudia Talavera, managing director de Experis Perú.

Esta situación genera una preferencia por sectores como la banca y finanzas, el e-commerce, el retail, el consumo masivo y las telecomunicaciones. Incluso las startups y empresas tecnológicas, con sus estructuras horizontales y ambientes dinámicos, resultan atractivas para el talento joven. Sectores como la minería y la construcción también enfrentan dificultades para encontrar perfiles digitales adecuados, lo que lleva a algunas empresas a buscar talento en el extranjero para posiciones estratégicas, tal como lo hace BBVA, aprovechando su presencia global.

Ante este panorama, las empresas están modificando sus estrategias para atraer y evaluar a los nuevos talentos. Muchas compañías están invirtiendo en programas de *reskilling* y *upskilling* para preparar a sus equipos para nuevos roles o para fortalecer las habilidades existentes. Además, se están reforzando los protocolos para evitar la fuga de talento, ofreciendo capacitaciones especializadas, programas de mentoría y oportunidades de participación en proyectos de alto impacto y alcance internacional, con el objetivo de crear una propuesta de valor atractiva para los colaboradores.