El mundo de los videojuegos siempre ha estado rodeado de un halo de misterio, con leyendas urbanas que se transmiten de generación en generación, alimentando la fascinación de los jugadores. En 1990, ‘Wing Commander’, un simulador de combate espacial para PC, irrumpió en la escena, marcando un antes y un después con su ambiciosa propuesta, que enfrentaba a la Confederación Terrestre contra los Kilrathi, una raza alienígena felina. El juego destacaba por su innovadora narrativa interactiva y sus gráficos punteros para la época, que lo catapultaron al éxito.
Según la investigación publicada por El Comercio, durante décadas, una curiosa anécdota acompañó a ‘Wing Commander’, tejiendo una narrativa paralela a la del juego mismo, un relato sobre un supuesto error de programación y una solución ingeniosa de último minuto.
La historia, ampliamente difundida, contaba que, poco antes del lanzamiento, los desarrolladores se encontraron con un fallo crítico que provocaba el colapso del juego. Ante la falta de tiempo para una solución definitiva, un programador habría optado por reemplazar el mensaje técnico de error por un inofensivo “Thank you for playing ‘Wing Commander'”, simulando un cierre intencionado y evitando así la frustración de los usuarios. La leyenda, celebrada como un ejemplo de ingenio y resolución de problemas bajo presión, se convirtió en parte del folclore del juego.
Sin embargo, la verdad detrás de esta anécdota resultó ser más compleja. Años después, se reveló que el error original sí fue corregido antes del lanzamiento, y el famoso mensaje nunca llegó a aparecer en la versión final del juego. Ken Demarest, uno de los programadores involucrados, desmintió la historia, aclarando que todo apuntaba a una confusión con otro título en el que también había trabajado: ‘Ultima VII’, donde sí existía un mensaje similar al finalizar la partida. La similitud de situaciones habría provocado la confusión y la errónea atribución a ‘Wing Commander’.
A pesar de haber sido desacreditada, la leyenda urbana continuó circulando, especialmente entre los detractores de Chris Roberts, creador de ‘Wing Commander’ y actual líder del proyecto ‘Star Citizen’, un ambicioso juego con un historial de retrasos. Para algunos, la anécdota del error camuflado en ‘Wing Commander’ simbolizaba las presuntas deficiencias técnicas que siempre habrían caracterizado los proyectos de Roberts. La campaña de desprestigio se intensificó en foros especializados y redes sociales.
El caso de ‘Wing Commander’ se suma a un extenso catálogo de mitos y leyendas que pueblan el universo de los videojuegos, desde historias sobre juegos malditos hasta melodías subliminales con supuestos efectos nocivos. Ejemplos como ‘Polybius’, un arcade supuestamente financiado por la CIA para controlar las mentes de los jugadores, o la melodía de Pueblo Lavanda en ‘Pokémon’, asociada a casos de suicidio, demuestran el poder de estas narrativas para capturar la imaginación y alimentar la mística que rodea a los videojuegos, demostrando cómo estas historias, verdaderas o no, forman parte integral del imaginario colectivo gamer.




