El Caso Metro de Lima, un escándalo de corrupción que ha sacudido los cimientos del sistema político peruano durante años, ha llegado a un punto crítico con la condena del ex viceministro de Comunicaciones Jorge Cuba Hidalgo. Este jueves, el Poder Judicial dictaminó una pena de 21 años y 8 meses de prisión para Cuba, figura clave en la trama de sobornos orquestada por la constructora brasileña Odebrecht durante el segundo gobierno aprista.
Según la investigación publicada por El Comercio, Jorge Cuba Hidalgo, pieza central de este entramado de corrupción, abandonó el territorio nacional por la frontera con Ecuador días antes de que se hiciera pública la sentencia en su contra. La fiscalía había solicitado una pena mayor, buscando imponerle 35 años de reclusión por los delitos cometidos.
Junto a Cuba, otros ex funcionarios del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, Mariella Huerta Minaya y Edwin Luyo Barrientos, también fueron hallados culpables y sentenciados a la misma pena de cárcel. El Cuarto Juzgado Penal Colegiado Nacional, presidido por la magistrada Fernanda Ayasta Nassif e integrado por Giovanni Félix Palma y Junior Rodríguez Domínguez, determinó la responsabilidad de Cuba como cómplice primario del delito de colusión y autor de lavado de activos, evidenciando la gravedad de su participación en la trama.
Las pesquisas de la fiscalía se centraron en los presuntos sobornos que Odebrecht habría realizado a funcionarios peruanos del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) con el objetivo de asegurarse la adjudicación de la construcción de los tramos 1 y 2 del Metro de Lima. Este megaproyecto, que buscaba mejorar la infraestructura de transporte en la capital, se vio empañado por la corrupción, generando un profundo impacto en la confianza ciudadana hacia las instituciones públicas. La colaboración eficaz de Odebrecht, admitiendo el pago de coimas en 2019 ante la justicia peruana, fue crucial para avanzar en las investigaciones.
La sala judicial, al momento de dictar sentencia, enfatizó que las pruebas demuestran de manera irrefutable la existencia de pagos realizados por Odebrecht a los acusados, incluyendo a Jorge Cuba Hidalgo, como contraprestación por su participación en el acuerdo colusorio. Este señalamiento subraya la naturaleza sistemática y organizada de la corrupción en este caso.
Además de Cuba, otros acusados como Jessica Tejada, Víctor Muñoz Cuba y Miguel Navarro Portugal, todos vinculados al proceso por presuntos actos de lavado de dinero atribuidos al exviceministro del MTC, tampoco estuvieron presentes en la audiencia. Su paradero actual es desconocido, lo que plantea interrogantes sobre la posibilidad de que hayan intentado evadir la justicia.
Durante la audiencia, el fiscal José Domingo Pérez confirmó la salida del país de Jorge Cuba, principal implicado en el caso. La ausencia del acusado principal y de otros implicados en la lectura de la sentencia representa un duro golpe para la credibilidad del sistema judicial y genera preocupación sobre la capacidad del Estado para garantizar que los responsables rindan cuentas por sus actos.
La sentencia dictada por el Poder Judicial marca un hito en la lucha contra la corrupción en el Perú, pero también evidencia los desafíos persistentes en la persecución y sanción de los delitos de cuello blanco. La fuga de Jorge Cuba Hidalgo plantea serias interrogantes sobre los mecanismos de control migratorio y la eficacia de las medidas cautelares impuestas a los investigados por corrupción.




