El caso de Junior Anthony Atachagua Reyes, joven transportista hallado sin vida tras 23 días de desaparición, continúa generando nuevas revelaciones. El pasado lunes 15 de julio, el suboficial PNP James Fernández Cubas, uno de los últimos en verlo con vida, acudió al Departamento de Investigación Criminal para ampliar su declaración ante el área de Homicidios.
Fernández, acompañado de su abogado Renzo Valderrama Rodríguez, respondió a más de 30 preguntas formuladas por el equipo investigador, incluyendo detalles sobre su vínculo con la víctima y lo ocurrido la madrugada del 18 de junio, cuando ambos viajaron de Huánuco a Panao. “El objetivo es esclarecer los hechos y deslindar responsabilidades”, señaló su defensa, manteniendo reserva sobre detalles específicos.
Minutos después, una prima del fallecido también brindó testimonio ante los agentes. Según relató, la familia recibió información clave sobre el paradero del cuerpo en la jurisdicción de Pasco, tras el pago de una recompensa ofrecida por datos certeros. Este hallazgo permitió localizar el cadáver con un impacto de bala en la cabeza.
El fiscal Alex Refulio León, de la Fiscalía Penal Corporativa de Pachitea, participó virtualmente en la diligencia. No obstante, la investigación enfrenta obstáculos: a pesar de contar con autorización judicial para levantar el secreto de las comunicaciones, las empresas operadoras aún no entregan los registros solicitados, lo que podría retrasar el proceso.




