Dina Boluarte rechaza acusaciones de corrupción y defiende integridad de su gobierno

En medio de crecientes cuestionamientos y un clima político agitado, la presidenta Dina Boluarte salió al frente para rechazar las múltiples acusaciones de corrupción que la rodean y afirmó que su gobierno mantiene un compromiso firme con la transparencia, la institucionalidad y la atracción de inversiones. Boluarte aseguró que su administración es “decente y honesta”, buscando deslindar cualquier responsabilidad en los presuntos ilícitos investigados tanto por el Ministerio Público como por el Congreso.
Durante recientes actividades oficiales, la mandataria ha insistido en que ninguna acusación la apartará de su objetivo central: fortalecer la democracia en el país. “Somos un gobierno decente, honesto y trabajamos en esa lucha frontal contra la corrupción. El Estado es inmenso. Quizá por ahí todavía exista alguna situación, pero, inmediatamente nos enteramos, pedimos que intervenga Contraloría”, expresó la presidenta ante los medios, subrayando que toda irregularidad encontrada en el sector público será sancionada conforme a la ley.
Investigaciones y clima de desconfianza pública
Pese a sus declaraciones, Boluarte se enfrenta a numerosas investigaciones y denuncias constitucionales que han aumentado la presión sobre su administración. Con siete carpetas fiscales abiertas por presuntos delitos cometidos tras asumir la presidencia y más de 30 denuncias constitucionales presentadas ante el Congreso, los casos más graves incluyen la represión de protestas sociales que dejaron decenas de fallecidos, el denominado “caso Rolex” por presunto enriquecimiento ilícito, y acusaciones por supuesto encubrimiento y mal uso de recursos estatales.
Los cuestionamientos alcanzan también a supuestas irregularidades previas a su mandato, como presunta participación en el financiamiento ilegal de campañas y la vinculación con redes de corrupción en programas sociales. Parte del Ministerio Público sostiene que existe evidencia robusta para investigar si la presidenta facilitó la fuga del exgobernador Vladimir Cerrón en un vehículo oficial, así como si aprovechó su cargo para beneficiarse personal y políticamente.
Ante este complejo escenario, Boluarte reafirma que su gestión persistirá en el fortalecimiento de la democracia y la institucionalidad. Enfatiza que mientras no se presenten pruebas contundentes en su contra, continuará trabajando para atraer inversiones y consolidar un marco de estabilidad que permita el desarrollo del país, manifestando que cualquier acto ilegal será investigado y sancionado según corresponda.