Trump cuestionó a Zelenski sobre la posibilidad de atacar Moscú o San Petersburgo; el Kremlin responde

La tensa situación entre Rusia y Ucrania, exacerbada por el conflicto bélico iniciado en febrero de 2022, ha alcanzado nuevos niveles de controversia tras la publicación de informaciones sobre una supuesta conversación telefónica entre los presidentes Donald Trump y Volodímir Zelenski. La presunta petición de Trump a Zelenski para considerar ataques contra ciudades rusas clave ha generado un terremoto diplomático, poniendo en tela de juicio las estrategias de presión internacional sobre el Kremlin.

Según la investigación publicada por Financial Times, el ex mandatario estadounidense Donald Trump habría sondeado a su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, sobre la viabilidad de atacar Moscú o San Petersburgo durante una llamada telefónica fechada el 4 de julio. Este intercambio, que habría tenido lugar un día después de una conversación entre Trump y el presidente ruso, Vladímir Putin, sugiere un intento de Trump por presionar a Ucrania para intensificar sus acciones militares contra territorio ruso.

La información, que ha sido rápidamente desmentida por el Kremlin, indica que Trump habría preguntado directamente a Zelenski si Ucrania tenía la capacidad de “golpear” Moscú o San Petersburgo. En respuesta, Zelenski habría manifestado que tales acciones serían posibles siempre y cuando Estados Unidos proveyera a Ucrania con armamento de largo alcance. Este presunto diálogo revela la complejidad de las relaciones entre Estados Unidos, Ucrania y Rusia, y las diferentes estrategias que se han considerado para resolver el conflicto.

La motivación detrás de esta supuesta sugerencia de Trump, según el Financial Times, residiría en su deseo de “hacerles sentir el dolor (a los rusos)” y obligar al Kremlin a sentarse a la mesa de negociaciones para buscar una solución al conflicto. Este enfoque, basado en la intensificación de la presión militar, contrasta con otras estrategias diplomáticas que buscan el diálogo y la desescalada.

En declaraciones recientes a la BBC, el ex presidente Trump reconoció su decepción con Vladímir Putin, aunque recalcó que aún no ha “terminado” con él, refiriéndose a sus esfuerzos para alcanzar un acuerdo sobre Ucrania. Estas declaraciones sugieren que Trump sigue considerando la posibilidad de influir en el curso del conflicto, aunque su enfoque exacto permanece incierto.

Por su parte, el Kremlin ha calificado las informaciones publicadas por el Financial Times como “bulos”. Dmitri Peskov, portavoz presidencial ruso, afirmó que este tipo de retórica no es nueva y que, en la mayoría de los casos, resulta ser falsa. Esta reacción refleja la desconfianza y el escepticismo del Kremlin hacia las informaciones que circulan en los medios occidentales sobre el conflicto en Ucrania.

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, también denunció que el presidente estadounidense se encuentra “bajo una enorme presión” por parte de la Unión Europea y la OTAN, aludiendo a un supuesto ultimátum de 50 días para que Rusia logre un acuerdo con Ucrania. Estas declaraciones ponen de manifiesto la tensión existente entre Rusia y Occidente, y las dificultades para encontrar una solución diplomática al conflicto.