Estados Unidos autoriza a Nvidia a reanudar ventas de chips de IA en China tras revertir restricciones

Estados Unidos levantó este lunes las restricciones a la exportación de chips avanzados de inteligencia artificial (IA) a China, permitiendo a la empresa Nvidia reanudar próximamente la venta de su procesador H20 en ese mercado. La decisión representa un giro significativo en la política comercial y tecnológica de Washington, luego de meses de tensiones y negociaciones bilaterales que incluyeron una reciente reducción mutua de aranceles entre mayo y junio.
La reversión de las restricciones llega tras la abrupta medida adoptada en abril pasado, cuando el gobierno estadounidense prohibió las ventas de Nvidia H20 en China. Esta decisión provocó pérdidas millonarias para la compañía californiana, que reportó un impacto negativo de 5.500 millones de dólares en sus resultados del primer trimestre fiscal. Además, debilitó su presencia en el país asiático, donde pasó de controlar el 95% del mercado de chips de IA a menos del 50%, abriendo espacio para el avance de competidores locales como Huawei y Alibaba.
Con el nuevo panorama, Nvidia se prepara para atender una demanda que se mantenía en espera. Según estimaciones de la industria, la compañía podría alcanzar ingresos por 48 mil millones de dólares asociados al mercado chino en el año fiscal en curso, y 55 mil millones en 2026, triplicando los 17 mil millones registrados en 2024. Solo el chip H20 acumulaba pedidos por unos 18 mil millones de dólares al momento del bloqueo, lo que demuestra su importancia estratégica en el desarrollo de modelos de IA chinos de bajo costo.
El cambio de enfoque también implica modificaciones regulatorias más amplias. La administración estadounidense canceló la llamada “AI Diffusion Rule”, impuesta en enero de 2025, y optó por restricciones más específicas dirigidas a software y hardware considerados sensibles. Aunque continúa la vigilancia sobre ciertas empresas chinas, la nueva política busca evitar un aislamiento tecnológico que incentive la autosuficiencia de los rivales.
El movimiento es recibido con cautela por el sector tecnológico global, que ve una oportunidad para reequilibrar relaciones comerciales, sin dejar de reconocer la creciente competencia lanzada desde Asia.