Fiscalía denuncia invasiones y minería ilegal que amenazan cerros de Kotosh

La Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA) de Huánuco ha emitido una seria advertencia sobre la creciente ocupación ilegal y el socavamiento de cerros en la carretera Huánuco-Kotosh. Según informó el fiscal César Gonzales, se han identificado construcciones sin autorización en terrenos no habilitados para urbanización, lo que contraviene las normas urbanísticas y ambientales vigentes.


Gonzales detalló que las áreas adyacentes a la vía, especialmente en la margen derecha, están destinadas a actividades de recreación y reforestación, y no son aptas para viviendas. “Desde Kotosh, los cerros están lotizados y marcados como propiedad privada, en total anarquía”, señaló el fiscal.


Inacción de autoridades y riesgo de derrumbes
El representante del Ministerio Público criticó la falta de intervención de Provías Regional y de la Gerencia de Desarrollo Urbano de la Municipalidad Provincial de Huánuco ante edificaciones que incluso superan los cuatro pisos. “¿Dónde está Provías? ¿Dónde está la Gerencia de Desarrollo Urbano? Nadie hace nada por frenar estas ocupaciones ilegales”, cuestionó Gonzales con firmeza.


El fiscal aclaró que ser propietario de un terreno no otorga derecho automático a construir. “El derecho de propiedad no exime el cumplimiento de las normas urbanísticas, precisó.


De acuerdo con vecinos del predio Tingo, uno de los sectores más afectados, el Cerro Marabamba se encuentra especialmente vulnerable. Además, se ha denunciado la posible práctica de minería ilegal en la zona, lo que agrava la situación ambiental y pone en riesgo a las comunidades aledañas.


Responsabilidad penal
Asimismo, el fiscal recordó que la Procuraduría Municipal puede actuar extrajudicialmente para recuperar espacios públicos invadidos, de acuerdo con los artículos 65 y 66 de la Ley N.º 30230. “Ya no se necesita un proceso judicial ordinario. Hago un llamado firme a que se ejerza el principio de oportunidad. La autoridad debe actuar ya”, enfatizó.


Vecinos y líderes locales coinciden en la urgencia de detener estas actividades antes de que se produzcan mayores daños a los cerros y a la seguridad de las familias asentadas en zonas de alto riesgo.