El auge del gaming en Perú continúa su ascenso, impulsado por una creciente comunidad de jugadores y el reconocimiento internacional del talento nacional. En este contexto, la reciente inauguración del Infinity Gaming Center en el Real Plaza Puruchuco marca un hito significativo. Con 1,500 m², se posiciona como el centro de videojuegos más grande de Latinoamérica, ofreciendo una variedad de experiencias que van desde los clásicos arcade hasta las últimas tecnologías en consolas y PC de alto rendimiento. Este lanzamiento se produce en un momento donde la industria de los eSports, según datos de Newzoo, proyecta superar los 1.8 mil millones de dólares en ingresos a nivel global este año.
Según la investigación publicada por El Comercio, el Infinity Gaming Center surge de la alianza entre Grupo SP Retail e Infinity eSports, con el objetivo de impulsar el talento peruano en el competitivo mundo de los videojuegos.
Sandro Ruju, gerente general de Grupo SP Retail (Infinity), expresó su visión de convertir a Perú en una potencia en eSports, equiparándolo con países referentes en deportes tradicionales como Argentina y Brasil en el fútbol. El centro busca ser un semillero de nuevos jugadores en títulos populares como Dota 2, League of Legends, Counter-Strike, Valorant y Mobile Legends, ofreciendo un espacio para el entrenamiento profesional y la competencia a nivel nacional e internacional. La infraestructura del centro incluye simuladores de carrera, consolas de última generación como PlayStation 5 y Xbox Series X/S, y una arena para torneos.
La iniciativa no solo se centra en el juego, sino también en el desarrollo integral de los jugadores. Ruju enfatizó la importancia de inculcar valores como el compromiso, la responsabilidad y el equilibrio entre la vida personal y profesional. Este enfoque busca formar atletas electrónicos completos, capaces de representar al país en el extranjero y contribuir al crecimiento de la escena local. En este sentido, Aldair Torres, gerente de marketing de Grupo SP Retail y destacado coach de Counter-Strike, junto con Diego Arce, ex jugador profesional de League of Legends, se unen al proyecto con la misión de profesionalizar el ecosistema gamer peruano.
Torres destacó la falta de apoyo estructural en el Perú para el desarrollo del talento gamer, lo que ha llevado a muchos jugadores a buscar oportunidades en equipos europeos, donde pueden llegar a ganar hasta $10,000 mensuales. El Infinity Gaming Center busca llenar este vacío, proporcionando la infraestructura y el apoyo necesarios para que los jugadores peruanos puedan competir a nivel internacional sin tener que abandonar el país. Esta visión se alinea con el creciente interés de las marcas en el mercado de los eSports, que ven en los videojuegos una plataforma efectiva para conectar con un público joven y dinámico.
El centro también busca revitalizar la experiencia de juego en comunidad, que se ha visto disminuida por la prevalencia del juego en línea individual. Ofrece un espacio para que amigos y jugadores se reúnan, compitan y compartan su pasión por los videojuegos, rememorando los tiempos de las cabinas de internet y los locales de videojuegos en centros comerciales. Se ofrece una experiencia integral donde los usuarios pueden acceder a una amplia gama de juegos y tecnologías, desde arcades clásicos hasta realidad virtual. La flexibilidad de los precios, que dependen del tiempo de permanencia en el local, permite a los jugadores disfrutar de una variedad de experiencias según sus preferencias.
El contexto actual es favorable para el crecimiento del gaming en Perú. La selección nacional femenina de eSports obtuvo la medalla de oro en los Juegos Bolivarianos del Bicentenario Ayacucho 2024, demostrando el talento y el potencial del país. Además, la Federación Peruana de Deportes Electrónicos está trabajando en la organización del campeonato mundial ‘Global Esports Tour 2025’ en Lima, lo que consolidará a Perú como un destino importante en el circuito internacional de eSports. Aldair Torres considera que el talento peruano en shooters y MOBAs se encuentra entre los cinco mejores del mundo, lo que respalda la visión de convertir a Perú en una potencia en la escena global del gaming.




