Un reciente informe de la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS Perú) identificó cuatro zonas críticas que concentran más del 70 % de la deforestación reciente ocurrida en la Amazonía peruana. En total, estas áreas acumularon una pérdida superior a 600 mil hectáreas entre 2019 y 2023, afectando principalmente las regiones de Ucayali, Loreto, San Martín, Huánuco y Madre de Dios.
De acuerdo con la organización, la mayoría de la deforestación reciente se produjo en terrenos sin una tenencia clara, especialmente relacionados con actividades agropecuarias, las cuales representan el 49 % de la superficie deforestada. Sin embargo, casi la mitad del área afectada (43 %) está mostrando signos positivos de recuperación natural.
Zonas críticas: narcotráfico, minería ilegal y conflicto social
La región más afectada es la cuenca del río Ucayali y sus afluentes, que acumula casi la mitad de toda la deforestación amazónica del Perú registrada en las últimas dos décadas. Este fenómeno ocurre principalmente en pequeñas parcelas, con una clara relación con los cultivos ilícitos de coca, según señala FCDS Perú.
En segundo lugar, la Amazonía Sur, especialmente Madre de Dios y provincias cercanas de Cusco y Puno, ha visto aumentar significativamente la deforestación debido a la minería ilegal. En esta zona, las provincias de Tambopata, Manu y Tahuamanu son especialmente afectadas, sumando alrededor de 388 mil hectáreas deforestadas.
Otro foco emergente es la cuenca media del río Marañón, ubicada entre Amazonas y Loreto, donde las actividades ilegales como la minería y el narcotráfico están provocando una rápida pérdida de bosques, afectando áreas de difícil acceso y control.
La cuarta zona crítica identificada es el Bajo Amazonas, en la triple frontera con Colombia y Brasil. Aunque presenta cifras menores de deforestación comparadas con otras áreas, su vulnerabilidad es extremadamente alta debido a la presencia de grupos criminales transnacionales, como el Comando Vermelho y facciones disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
En contraste, las áreas naturales protegidas y las concesiones destinadas a conservación y ecoturismo registran niveles notablemente más bajos de deforestación, representando menos del 5 % del total, lo que destaca la eficacia de estas estrategias en la conservación de los bosques amazónicos.
El estudio forma parte de la iniciativa “Unidos por los Bosques” de FCDS Perú, cuyo objetivo es promover acciones colectivas con autoridades y comunidades para la conservación efectiva y sostenible de la Amazonía. El informe completo puede consultarse en www.fcds.org.pe/publicaciones.
Dato:
Comunidades indígenas enfrentan amenazas crecientes. El informe también resalta la situación crítica que enfrentan las comunidades indígenas, cuyas tierras acumulan el 19 % del total nacional de deforestación. Las principales amenazas para estas comunidades incluyen invasión de tierras, tala ilegal y expansión de cultivos ilícitos.




