César Kanashiro Castañeda
En las dos últimas décadas, la exposición de la población mundial a la tecnología ha aumentado considerablemente. Mientras que a inicios de la década del 2000 aún había ciudadanos que desconocían las potencialidades de internet, hoy en día parece improbable que alguien no tenga ningún tipo de conexión a internet en su domicilio.
En los últimos años es innegable que el sector del cibercrimen está en auge y es una realidad que afecta tanto a los individuos como a los Estados. Ahora bien, se debe ir más allá, puesto que la tecnología está en plena revolución y, es en este proceso donde se están desarrollando una serie de tecnologías emergentes como la Mixed Reality, la Augmented Reality, la Inteligencia Artificial o el Metaverso. A pesar de ser diferentes tecnologías, tienen en común su implicación política y su impacto en las Relaciones Internacionales. En cada avance tecnológico siempre ha existido una consecuencia en el ámbito de las Relaciones Internacionales que, si bien no ha tenido que ser necesariamente perjudicial, ha tendido a ser más destructivo y complejo del Sistema Internacional.
El desarrollo y lo complejo de estas tecnologías ha dado lugar a que hablemos de los metaversos, una tecnología que ha cobrado gran relevancia a nivel de la opinión pública desde que Mark Zuckerberg comunicase sus intenciones comerciales en el Connect de 2021. A pesar de su actual relevancia, este concepto ya había surgido en el año 1992, concretamente, la novela Snow Crash, escrita por Stephenson en un contexto de Web 1.0, que trata sobre un infocalipsis, un virus que provoca la pérdida de información.
La trama del libro del que nace el concepto es significativa en la actualidad ya que, los ciberataques parecen algo natural que, por una motivación económica o política, tienen como fin robar los datos personales de la población o colapsar los servicios públicos e infraestructuras críticas. Estos ataques en el mundo digital podrían considerarse, en un primer momento, casi inocuos; sin embargo, tienen un impacto social de amplio rango, como el robo de datos médicos e, incluso, la muerte de personas debido a la saturación de los sistemas informáticos, algo que ocurrió durante 2020 en Düsseldorf.
Partiendo de que el metaverso es una tecnología que está en desarrollo, desde la perspectiva de las Relaciones Internacionales, cómo el desarrollo de Tecnologías Emergentes está afectando a los procesos internacionales, especialmente, en el ámbito de la seguridad, al potenciar dinámicas de rivalidad interestatales. Siendo así ¿Cómo pueden afectar las Tecnologías Emergentes como el Metaverso a la seguridad de los Estados y sus Relaciones Internacionales?
La importancia del concepto de cibersoberanía y sus capas de análisis son fundamentales, ya que ponen de relevancia los grados de seguridad que se pueden encontrar tanto en el metaverso como en el ciberespacio. La seguridad supone mostrar un asunto de confianza, así como una amenaza existencial hacia la soberanía e identidad construida por el Estado referente. Los procesos de seguridad en el ámbito cibernético se caracterizan por ser presentados en una suerte de coordinación de los estamentos políticos, económicos-sector privado y medios de comunicación. Las representaciones del ciberespacio son, en su mayoría, presentadas como amenazantes a la seguridad nacional al no presentar un rival ni arena evidente al que enfrentar entre otras causas porque se emplea una tecnología dual de uso civil y militar.
Ahora bien, esa percepción de amenaza es indisoluble de una sociedad cada vez más desligada, donde la comunicación se canaliza en mayor medida a través de internet, por lo que las tecnologías se convierten en un poderoso bloqueador o potenciador de ciertas narrativas que, hacen vulnerable a la población a ciertas decisiones e implicaciones políticas. Es más, el empleo de éstas, con fines políticos, supone necesariamente la toma en conciencia de la existencia de la tecnopolítica en los procesos. En este punto debe destacarse que la unión de tecnopolítica, cibersoberanía y seguridad pueden dar lugar a que el metaverso se interprete como una amenaza a la seguridad por sí mismo al hacer vulnerables la seguridad societal y política.
Se puede afirmar que las Tecnologías Emergentes, concretamente el metaverso, tienen una lectura en los estudios de seguridad que desborda su mera concepción como tecnología. A pesar de que existen antecedentes en tecnologías concretas y precursoras del metaverso, tanto la aplicación como la securitización del metaverso están aún en una fase embrionaria, concretamente en una primera fase en la que se están desarrollando los gemelos digitales, así como otras tecnologías precursoras que comenzaron a principio de la década de 1990.




