El alcalde de Ambo, Cayo Leónidas Santiago Campos, reconoció que a más de un mes del deslizamiento en el barrio 30 de Julio, el municipio no cuenta con un diagnóstico geológico oficial. “Los profesionales de Ingemmet ya visitaron la zona, pero los resultados llegarán en unos 15 o 20 días”, declaró a medios locales. Aseguró que pese a la solicitud de información preliminar, los especialistas optaron por no brindar detalles.
Familias desplazadas sin soluciones definitivas
Unas 200 familias siguen desplazadas, viviendo en carpas o albergadas en el local comunal de Juan Velasco. “Se han instalado baños portátiles y se organizan ollas comunes”, informó el alcalde. Pese a ello, las condiciones siguen siendo precarias y no hay un plan concreto de reubicación.
Santiago Campos indicó que se evalúan dos posibles terrenos: uno en Andahuaylla, y otro que pertenecería al Gobierno Regional de Huánuco. “Estamos analizando esas opciones, pero dependemos de los informes técnicos”, sostuvo.
Contratación tardía y falta de apoyo central
Para acelerar las acciones, la municipalidad está contratando a cinco geólogos independientes que elaboren un estudio propio. Además, según el alcalde, el Ministerio de Vivienda ha ofrecido bonos de S/ 500 y viviendas prefabricadas para los damnificados.
Consultado sobre responsabilidades ante un eventual nuevo deslizamiento, evitó señalar culpables. “El tiempo es el peor enemigo”, afirmó. También criticó la falta de respuestas del Gobierno Central: “Hasta ahora no tenemos apoyo concreto”.
Más zonas en riesgo bajo vigilancia
La amenaza no se limita a 30 de Julio. El alcalde identificó otras áreas vulnerables como Mesapata y Maracaná, ubicadas cerca de quebradas. “Ambo está en un peligro inminente”, advirtió. Informó que se está realizando un mapeo integral para prevenir futuras emergencias.
Aunque no hubo víctimas mortales, Santiago Campos reconoció fallas en la gestión inicial. Las familias afectadas, mientras tanto, siguen esperando respuestas y soluciones efectivas.




