Ee Uu Se Pregunta Por Que Existe La Oea Si No Resuelve Crisis De Venezuela Y Haiti
Ee Uu Se Pregunta Por Que Existe La Oea Si No Resuelve Crisis De Venezuela Y Haiti

EE.UU. cuestiona la existencia de la OEA ante su incapacidad para resolver las crisis de Venezuela y Haití

La Organización de los Estados Americanos (OEA) se encuentra nuevamente bajo la lupa, esta vez, por cuestionamientos sobre su efectividad y relevancia en la resolución de crisis hemisféricas. Los señalamientos provienen de Christopher Landau, vicesecretario de Estado estadounidense, durante la 55ª Asamblea General del organismo, celebrada en Antigua y Barbuda. La administración estadounidense ha puesto en duda la continuidad de su participación en la OEA, argumentando una falta de resultados tangibles en situaciones críticas como las de Venezuela y Haití. La OEA, fundada en 1948, ha sido históricamente un foro para el diálogo y la cooperación en el continente, pero su capacidad para influir en la política interna de los países miembros ha sido objeto de debate constante.

Según la investigación publicada por Gestión, las declaraciones de Landau se enmarcan en una revisión más amplia impulsada por el expresidente Donald Trump, cuyo objetivo es evaluar qué organizaciones internacionales benefician a los intereses de Estados Unidos y cuáles no. Esta evaluación, que continúa en curso, sitúa a la OEA en una posición delicada, donde su futuro depende de la percepción de su utilidad por parte de Washington. La administración actual, si bien no ha expresado una postura definitiva, mantiene abierta la posibilidad de una retirada, según las palabras del vicesecretario.

El funcionario estadounidense apuntó directamente a la gestión de la OEA ante la crisis venezolana, recordando que la oposición obtuvo pruebas contundentes de fraude en las elecciones presidenciales del año pasado, sin que la organización tomara acciones sustanciales al respecto. La falta de una respuesta contundente frente a lo que considera un “descarado fraude electoral” ha generado frustración en Washington, especialmente considerando el flujo migratorio de venezolanos hacia otros países de la región. La reciente elección legislativa y regional en Venezuela, incluyendo la votación en la zona disputada de Esequibo con Guyana, agudizó las críticas hacia la inacción de la OEA.

Paralelamente, Landau cuestionó el rol de la OEA en la crisis haitiana, donde la inestabilidad política, económica y de seguridad ha llevado al país a una situación de caos. A pesar de los esfuerzos internacionales, como el despliegue de una fuerza liderada por Kenia y respaldada por la ONU, la situación en Haití sigue siendo precaria. El funcionario destacó que Estados Unidos ha contribuido significativamente a estos esfuerzos, con una inversión cercana a los mil millones de dólares, pero advirtió que no puede continuar soportando esta carga financiera de manera indefinida.

La controversia en torno al Esequibo, un territorio rico en recursos naturales cuya soberanía se disputan Venezuela y Guyana desde el siglo XIX, añade un elemento de tensión regional. La reciente votación en la zona por parte del gobierno venezolano ha sido interpretada por Guyana y otros países como una provocación y una amenaza a su integridad territorial. La falta de una postura firme por parte de la OEA en este asunto también ha sido criticada, alimentando las dudas sobre su capacidad para mantener la paz y la estabilidad en la región.

En resumen, las declaraciones de Christopher Landau ponen de manifiesto las serias dudas que existen en Washington sobre la eficacia y la utilidad de la OEA. Si la organización no demuestra ser capaz de responder a las crisis en Venezuela y Haití, así como a otras situaciones que amenazan la estabilidad regional, su futuro podría estar en entredicho. La decisión final sobre la permanencia de Estados Unidos en la OEA dependerá de la evaluación en curso y de la capacidad de la organización para demostrar su relevancia en el contexto actual.