En Chaucha, distrito de Ambo, la celebración por el Día del Campesino inicia con la “Sequía Picha”, una faena comunal de limpieza de canales de irrigación que se realiza el 23 de junio. Esta práctica ancestral fortalece la solidaridad entre los 150 comuneros, quienes viven de la agricultura familiar, con siembras de papa mediante riego por aspersión.
La festividad se extiende hasta el 24 de junio con actividades organizadas por los mayordomos: preparación de panes, comidas típicas y el “huarache”, ritual nocturno de pago al agua. “Lo más importante es la confraternidad entre comuneros y el trabajo gratuito por el bienestar colectivo”, señaló Hansel Rudy Cajas Barrueta, alcalde del centro poblado.
A pesar del valor cultural de estas costumbres, Cajas lamentó la falta de promoción. “Mientras San Juan se difunde en la selva, nuestras fiestas serranas quedan olvidadas”, dijo. La Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo (Dircetur) no brinda apoyo, aunque el Ministerio de Cultura ha evaluado la iglesia local del siglo XVII para su posible declaratoria como patrimonio.
El alcalde también reclamó que, si bien reciben transferencias desde la provincia, la región ha paralizado proyectos vitales. Chaucha, con 454 años de historia, celebra otras fechas importantes como su aniversario el 27 de marzo y la Pascua de Resurrección, eventos que también esperan mayor difusión para atraer visitantes y fortalecer la identidad local.




