El expresidente de Estados Unidos Barack Obama lanzó una inusual advertencia sobre el rumbo político del país, al afirmar que la democracia estadounidense está “peligrosamente cerca” de aceptar como normales ciertos comportamientos propios de regímenes autocráticos. Sin mencionar directamente al actual mandatario Donald Trump, Obama apuntó contra la administración federal por lo que calificó como un débil compromiso con los valores democráticos.
Durante un discurso en Hartford, Connecticut, Obama señaló que las actitudes que hoy se observan desde el poder no son coherentes con el sistema estadounidense tradicional, sino con modelos como el de Hungría bajo Viktor Orban. “Aún no hemos llegado a ese punto, pero creo que estamos peligrosamente cerca de normalizar ese tipo de comportamiento”, advirtió.
Críticas implícitas y llamado a la acción institucional
Las declaraciones del expresidente se produjeron pocos días después de las protestas “No Kings” que movilizaron a miles de ciudadanos contra lo que consideran tendencias autoritarias del gobierno de Trump. Obama elogió esas manifestaciones y subrayó que la defensa de la democracia también requiere que funcionarios, jueces y miembros del Departamento de Justicia actúen con firmeza. “Tiene que haber personas en ambos partidos que digan: ‘No, no puedes hacer eso'”, enfatizó.
Pese al creciente clima de tensión política —marcado por arrestos de legisladores demócratas y amenazas desde altos cargos—, Obama evitó referirse a incidentes específicos o a la posibilidad de una escalada militar promovida por el Ejecutivo.
Reaparición pública y mensaje a los jóvenes
Esta intervención marcó una de las pocas apariciones recientes del exmandatario, a quien sectores del Partido Demócrata le reclaman una mayor presencia en el debate actual. Aunque insistió en que no busca erigirse como líder opositor, alentó a los jóvenes a involucrarse con optimismo y pragmatismo: “Hay una indignación sana, pero para lograr el cambio hay que construir puntos en común con quienes piensan distinto”.
Concluyó afirmando que la verdadera defensa de la democracia se forja en el trabajo conjunto entre ciudadanos: “Eso es la base de nuestra salvación a largo plazo”.




