El conflicto entre Israel e Irán alcanzó un nuevo punto crítico este martes, tras una serie de ataques aéreos israelíes sobre objetivos militares en Teherán y declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump, quien instó a la “rendición incondicional” de Irán.
Según el Ejército israelí, los bombardeos se concentraron en infraestructura militar en el noreste de la capital iraní, luego de detectar dos lanzamientos consecutivos de misiles provenientes del territorio iraní hacia Israel. Horas antes, la Fuerza Aérea israelí emitió una orden de evacuación preventiva para la zona industrial de Teherán, anticipando la ofensiva.
Trump, a través de publicaciones en su red Truth Social, intensificó el tono al declarar que “sabemos exactamente dónde se esconde” el líder supremo iraní, Ayatollah Ali Khamenei, aunque añadió que “no se procederá a eliminarlo, al menos por ahora”. También aseguró que “tenemos control total del cielo sobre Irán”, en aparente alusión al respaldo tecnológico y militar estadounidense a Israel.
Funcionarios estadounidenses confirmaron que la Casa Blanca evalúa opciones militares en apoyo a Israel. En paralelo, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu habría solicitado el uso de bombas penetrantes tipo “bunker buster” para atacar instalaciones nucleares iraníes profundamente enterradas.
En tanto, se reportaron evacuaciones masivas en barrios del noreste de Teherán, mientras que Irán no ha confirmado la presunta muerte del general Ali Shadmani, atribuida a un ataque israelí reciente. La Agencia Internacional de Energía Atómica indicó que imágenes satelitales muestran daños directos en las instalaciones subterráneas de la planta nuclear de Natanz.
Expertos también alertaron sobre una grave interrupción del servicio de internet en todo Irán, lo que podría obedecer tanto a medidas del régimen como a ciberataques vinculados al conflicto.




