El trágico accidente ocurrido la noche del domingo en una calle céntrica de la ciudad no solo enlutó a una familia huanuqueña en pleno Día del Padre, sino que también encendió las alarmas sobre el sistema de otorgamiento de licencias de conducir en el país. Así lo expresó el decano del Colegio de Abogados de Huánuco, Hernán Cajusol Chepe, quien calificó el hecho como un “delito culposo” y criticó duramente los vacíos en el control médico de los postulantes a conductores.
“Mis condolencias a la familia Rojas por esta pérdida irreparable. La víctima es incluso pariente de uno de nuestros agremiados”, expresó Cajusol al inicio de su declaración pública. El abogado lamentó que una fecha especial como el Día del Padre se vea empañada por una tragedia vial, cuyas circunstancias —según las primeras informaciones difundidas por los medios— involucrarían a un fiscal en actividad con una presunta condición de epilepsia.
“Es un delito culposo que exige resarcimiento inmediato”
De acuerdo con el jurista, lo ocurrido corresponde a un hecho culposo, es decir, sin intención directa de causar daño, pero con consecuencias fatales que demandan responsabilidad legal. “La norma exige una reparación civil inmediata. La autoridad fiscal a cargo debe asegurar ese resarcimiento a las víctimas de forma proporcional y pronta”, indicó, al subrayar que ningún monto podrá compensar la pérdida de una vida.
Sobre el aspecto penal, sostuvo que será tarea del Poder Judicial determinar la responsabilidad y graduar la pena. “Si se confirma que la causa fue una condición de salud preexistente, como una discapacidad neurológica, no correspondería prisión preventiva, salvo que se presenten múltiples víctimas fatales”, puntualizó.
Cuestionamientos a los exámenes médicos para licencias
El punto más crítico de su intervención giró en torno al sistema de evaluación médica exigido para obtener licencias de conducir en el Perú. Cajusol fue tajante: “Los exámenes médicos son un saludo a la bandera”. Denunció que existen serias deficiencias en el control de salud de los postulantes, y alertó sobre la posible existencia de conductores en actividad que padecen enfermedades como la epilepsia, lo que representa un riesgo latente para pasajeros y peatones.
“Es momento de revisar a fondo cómo se están otorgando las licencias. ¿Cuántos conductores con males similares pueden estar circulando? Un ataque puede presentarse en cualquier momento y causar otra tragedia”, advirtió.
Cajusol también planteó que, de comprobarse que el conductor contaba con una licencia pese a tener conocimiento de su condición médica, se debería iniciar una investigación por eventuales responsabilidades penales en la emisión de ese documento.
Dato:
El decano recordó un caso similar ocurrido a inicios de este año en Huánuco, donde un conductor también sufrió un episodio repentino de salud que terminó en un atropello mortal. “No podemos seguir actuando como si nada. Urge que las autoridades de transporte implementen un sistema más riguroso, transparente y responsable en la entrega de licencias”, concluyó.




