Elon Musk Says His Trump Criticisms Went Too Far
Elon Musk Says His Trump Criticisms Went Too Far

Elon Musk admite haberse excedido en sus críticas a Trump

La reconciliación entre Elon Musk y el expresidente Donald Trump parece estar en el horizonte, tras un período de tensión pública que se desarrolló principalmente en la esfera de las redes sociales. Este acercamiento potencial se produce en un momento crucial para ambos, con implicaciones tanto para el mundo de la tecnología como para la política estadounidense. El contexto es significativo, considerando la influencia de Musk en la opinión pública a través de su plataforma X y el poder político que Trump aún ejerce dentro del Partido Republicano.

Según la investigación publicada por The New York Times, Elon Musk expresó, a través de su plataforma X, arrepentimiento por ciertos comentarios y publicaciones dirigidas al expresidente Donald Trump la semana anterior, un conflicto que había escalado rápidamente y se había hecho visible en tiempo real en las redes sociales. Musk reconoció que algunas de sus críticas habían “ido demasiado lejos”.

La relación entre Musk, una vez uno de los asesores más cercanos del expresidente, encargándose de iniciativas para reducir el gasto público y el tamaño de la administración federal, y Trump había experimentado un deterioro significativo después de que el CEO de Tesla dejara su cargo gubernamental. Este distanciamiento resultó en un intercambio público de recriminaciones a través de las redes sociales, llegando Trump a declarar su falta de interés en reconciliarse.

Sin embargo, la expresión pública de arrepentimiento por parte de Musk sugiere un posible deshielo en esta confrontación. Previamente, Musk había mostrado acuerdo con una publicación en X que resaltaba la idea de que ambos hombres eran “más fuertes juntos”. Desde entonces, Musk ha eliminado algunos de sus mensajes más incendiarios, y Trump ha atenuado algunas de sus críticas públicas hacia el magnate tecnológico. Las protestas en Los Ángeles, además, pusieron de manifiesto un punto de convergencia entre ambos: la inmigración, donde Musk ha empleado su plataforma para difundir opiniones similares a las del expresidente.

La dinámica de poder entre ambos es compleja. Musk, quien invirtió una considerable suma en la campaña de reelección de Trump, se erige como uno de los mayores donantes dentro del Partido Republicano. Adicionalmente, su influencia en la plataforma X es innegable, contando con una vasta base de seguidores. No obstante, Trump posee una influencia política considerable sobre Musk, en parte debido a que las empresas del multimillonario, especialmente Tesla y SpaceX, han recibido miles de millones de dólares en contratos federales en los últimos años. Precisamente, Trump amenazó con cancelar dichos contratos como medida para “ahorrar dinero” en el presupuesto federal.

Se estima que las compañías de Musk recibieron promesas de contratos federales por valor de $3 mil millones de dólares provenientes de 17 agencias federales solo en 2023. Además, varias agencias federales están llevando a cabo investigaciones o han presentado demandas contra empresas propiedad de Musk. Paralelamente, aliados de ambos han estado instando a una reconciliación. La disputa original surgió a raíz de las críticas de Musk a la política económica de Trump, calificándola de “abominación repugnante” por su impacto en la deuda nacional. No obstante, la confrontación rápidamente degeneró en ataques personales. Por ejemplo, Musk insinuó que la administración Trump no había divulgado archivos sobre el financista Jeffrey Epstein por la presunta implicación del expresidente en los mismos. Trump, por su parte, cuestionó por qué Musk no había ocultado un moretón en su ojo durante una aparición en la Oficina Oval.

Este conflicto en redes sociales se produjo en un momento en que Musk había prometido reducir su implicación en política y en el Departamento de Eficiencia Gubernamental, un proyecto federal de reducción de costos, para enfocarse en sus empresas, las cuales se enfrentan a desafíos cruciales. Tesla ha experimentado una disminución en sus ventas a nivel global, en parte debido a la controversia generada por la postura política de Musk. De hecho, en mercados clave como Estados Unidos, Alemania, Noruega, Países Bajos y Francia, las ventas han descendido, mientras que otros fabricantes de vehículos eléctricos están ganando terreno. Tesla enfrenta una prueba importante con la presentación de su nueva flota de taxis autónomos en Austin, Texas, programada para este mes. Además, SpaceX se encuentra desarrollando el cohete más grande y potente jamás construido, aunque las pruebas hasta ahora han arrojado resultados mixtos.