La actividad sísmica en Perú es una realidad constante debido a su ubicación geográfica privilegiada, pero también riesgosa, dentro del Cinturón de Fuego del Pacífico. Esta zona, caracterizada por la convergencia de placas tectónicas, genera una alta propensión a movimientos telúricos de diversas magnitudes. El Instituto Geofísico del Perú (IGP) monitorea continuamente esta actividad, proporcionando información crucial para la prevención y gestión de riesgos.
Según la investigación publicada por El Comercio, el IGP, en colaboración con el CENSIS (Centro Sismológico Nacional), comparte reportes sísmicos detallados, obtenidos gracias a la Red Sísmica Nacional, una infraestructura compuesta por sensores de velocidad, aceleración y desplazamiento distribuidos a lo largo del país.
El reporte más reciente, con número de registro IGP/CENSIS/RS 2025-0388, detalla un sismo ocurrido el 10 de junio de 2025 a las 07:45:25 hora local. El movimiento telúrico alcanzó una magnitud de 3.8 y se originó a una profundidad de 36 kilómetros. Su epicentro se localizó a 76 kilómetros al suroeste de Chimbote, en la provincia de Santa, región Áncash. La intensidad del temblor se sintió con una fuerza II en la escala de Mercalli Modificada en la ciudad de Chimbote, lo que implica que fue percibido por algunas personas en reposo y objetos colgantes pudieron oscilar.
Es importante recordar que Perú, al estar situado en el Cinturón de Fuego del Pacífico, experimenta una constante liberación de energía acumulada por el choque de las placas tectónicas. Esta situación genera una alta probabilidad de sismos, incluyendo la posibilidad de eventos de gran magnitud. De hecho, informes recientes del IGP señalan una acumulación significativa de energía sísmica en la zona sur del país, lo que ha llevado a las autoridades a intensificar los llamados a la preparación y prevención.
Ante esta realidad, el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) enfatiza la importancia de contar con un plan de contingencia familiar, incluyendo una mochila de emergencia equipada con artículos esenciales como alimentos no perecibles, agua, ropa abrigadora, botiquín de primeros auxilios, linterna, radio a pilas y documentos personales. Además, INDECI recomienda participar activamente en los simulacros nacionales, diseñados para fortalecer la cultura de prevención y preparar a la población ante posibles desastres.
Para reforzar la preparación, INDECI ha difundido ampliamente un plan de emergencia familiar, accesible a través de sus canales oficiales, que detalla los pasos a seguir antes, durante y después de un sismo. Este plan incluye la identificación de zonas seguras dentro y fuera del hogar, el establecimiento de puntos de encuentro familiares y la práctica de simulacros periódicos para garantizar una respuesta efectiva ante cualquier eventualidad.




