Canadá asigna miles de millones en gasto de defensa para cumplir el objetivo de la OTAN según Mark Carney

Canadá se compromete a alcanzar el objetivo de gasto de la OTAN, marcando un giro significativo en su política de defensa. El primer ministro Mark Carney anunció que el país cumplirá con la meta de la OTAN de destinar el 2% de su Producto Interno Bruto (PIB) a gastos militares este año, adelantándose siete años al cronograma previsto. Esta decisión se produce en un momento en que las tensiones geopolíticas globales van en aumento y la relación con su vecino del sur, los Estados Unidos, experimenta tensiones.

Según la investigación publicada por The New York Times, el anuncio del Primer Ministro Carney responde a las crecientes críticas de Estados Unidos y otros aliados de la OTAN, quienes han cuestionado reiteradamente el bajo nivel de inversión canadiense en defensa.

El gobierno anterior, liderado por Justin Trudeau, había establecido un plan para aumentar gradualmente el gasto militar canadiense hasta alcanzar el objetivo de la OTAN para el año 2032, partiendo de un 1,37% del PIB. Sin embargo, Carney argumentó que las nuevas amenazas geopolíticas, los avances tecnológicos y la creciente disconformidad en la alianza con Estados Unidos exigen una aceleración en el calendario de gastos. Para poner en contexto, la OTAN ha estado presionando a sus miembros para que alcancen el objetivo del 2% desde la Cumbre de Gales en 2014.

El primer ministro, durante un discurso en Toronto, enfatizó la necesidad de que Canadá defina su propio rumbo y fortalezca su posición en el escenario internacional, tras décadas de estrecha colaboración con Estados Unidos. Carney también prometió un aumento significativo en el gasto, aunque no especificó las fuentes de financiamiento, señalando que los detalles se revelarían en el próximo presupuesto. A pesar de la falta de detalles concretos, el gobierno canadiense anunció una inyección inmediata de 9.300 millones de dólares canadienses (aproximadamente 6.800 millones de dólares estadounidenses) al presupuesto de defensa. Este aumento elevará el gasto total en defensa a 62.700 millones de dólares, superando ligeramente el umbral del 2% del PIB establecido por la OTAN. Curiosamente, para alcanzar esta cifra, se incluyeron 2.500 millones de dólares canadienses en gastos relacionados con la “defensa y la seguridad” de otros departamentos, como la Guardia Costera Canadiense, una agencia civil desarmada dependiente del Ministerio de Pesca.

Analistas de defensa han acogido con beneplácito el anuncio de Carney. Margaret McCuaig-Johnston, investigadora de la Escuela de Asuntos Internacionales de la Universidad de Ottawa, calificó el compromiso como “notable” dada la velocidad con la que se pretende alcanzar el objetivo del 2%. No obstante, advirtió que se requerirán aumentos presupuestarios adicionales para financiar todos los programas prometidos. La modernización de las fuerzas armadas canadienses es fundamental, considerando que, a principios de 2024, un informe del Comité Permanente de Defensa Nacional de la Cámara de los Comunes reveló serias deficiencias en el equipamiento y la preparación de las fuerzas armadas.

Entre los planes de Carney se incluye una extensa lista de compras para el ejército, que abarca “nuevos submarinos, aviones, barcos, vehículos blindados y artillería”. Además, se desplegarán drones y sensores para monitorear el lecho marino en el Ártico, una vasta región que se ha convertido en un punto de competencia entre potencias globales como Rusia y China. Sin embargo, los funcionarios canadienses indicaron que la mayor parte del gasto de este año se destinará a mejorar los salarios y beneficios de los miembros de las fuerzas armadas para mitigar una grave crisis de reclutamiento, así como a reparar equipos averiados. El primer ministro reconoció que tres de los cuatro submarinos diésel de la Real Marina Canadiense no están en condiciones de navegar, destacando la necesidad de invertir en el mantenimiento de la infraestructura militar existente.

Adicionalmente, se destinarán fondos a inteligencia artificial y sistemas informáticos, así como a la producción nacional de municiones. Carney también anunció que Canadá buscará adquirir más bienes a nivel nacional o de aliados distintos a Estados Unidos para equipar a su ejército. “Ya no deberíamos enviar tres cuartas partes de nuestro gasto de capital en defensa a Estados Unidos”, afirmó. Sin embargo, incluso si Canadá logra alcanzar el umbral del 2%, es poco probable que esto sea suficiente para satisfacer a Estados Unidos u otros aliados de la OTAN. El Secretario General de la OTAN, Mark Rutte, instó a los miembros de la alianza a dar un “salto cuántico en nuestra defensa colectiva” comprometiéndose con objetivos de gasto significativamente más altos, llegando a sugerir un 5% del PIB.