La Otra Cara De La Emergencia
La Otra Cara De La Emergencia

La otra cara de la emergencia

El deslizamiento ocurrido recientemente en las cercanías de la capital provincial de Ambo no solo dejó una estela de destrucción en terrenos agrícolas y viviendas. También sacudió la conciencia colectiva sobre la vulnerabilidad ante los embates naturales y motivó la declaratoria de emergencia en la región Huánuco. En medio de la tragedia, la visita del viceministro de Políticas y Supervisión del Desarrollo Agrario, César Quispe, en el marco de la Expo Amazónica, abrió una puerta para repensar el desarrollo rural y amazónico.
El viceministro Quispe anunció la creación de una escuela orientada a fortalecer las capacidades de pequeños productores agrícolas, con especial atención a las mujeres del campo. Según explicó, el programa beneficiaría inicialmente a 300 personas vinculadas directamente a la producción en regiones amazónicas como Huánuco, Ucayali y San Martín, con énfasis en la mejora de cultivos frutales, el manejo sostenible de los bosques, y la introducción de sistemas de acuicultura con especies propias de la Amazonía.
Quispe subrayó que esta zona posee un “valor incalculable” en términos de biodiversidad y potencial económico, por lo que se requiere capacitación técnica constante para elevar la calidad del café, el cacao y otras variedades amazónicas.
Entre sus compromisos figura también la formalización de hasta 100 mil micro y pequeñas empresas (mypes) de la Amazonía, muchas de ellas lideradas por mujeres que, día a día, trabajan la tierra junto a sus familias. Estas unidades productivas serían integradas en cadenas de valor con asistencia técnica, lo que permitiría no solo mejorar la producción, sino también transformar y comercializar productos como el cacao y la fruta con valor agregado, evitando que los comerciantes informales se aprovechen de la informalidad y la falta de organización.
La emergencia declarada ha servido también como catalizador para que las autoridades nacionales pongan atención a las zonas afectadas. En paralelo, el alcalde local viene ejecutando obras como la pavimentación de la vía que conecta La Esperanza con el puente Guayaga, una intervención esperada por años.
Sin embargo, como bien sabe la ciudadanía, las promesas deben cumplirse. Es imprescindible que los programas como “Mujer Produce” no queden en discursos, y que los registros y planes para su ejecución se manejen con seriedad. Si bien el viceministro destacó la importancia estratégica de la Amazonía huanuqueña, toca ahora a las direcciones regionales de Agricultura, Producción e Industria asumir su rol para garantizar que estos compromisos se conviertan en resultados tangibles.