Sara Arratea, profesora nombrada en Santa Rita Alta, afirma haber sido cesada sin justificación tras problemas de salud que le impedían laborar en zona de altura. Solicita aclaración para postular nuevamente al proceso de nombramiento.
Huánuco. La docente Sara Arratea Espinoza denunció públicamente presunto abuso de autoridad por parte de la UGEL Pachitea, luego de ser cesada de su plaza pese a haber presentado certificados médicos que acreditaban su imposibilidad de trabajar en zonas de altura.
Arratea señala que en 2020 fue reubicada a Raco, pese a que advirtió que su salud no le permitía laborar en lugares de difícil acceso. “Sentía palpitaciones y opresión en el pecho. Presenté todos los documentos, pero no fui escuchada ni por la UGEL ni por la DRE Huánuco”, expresó.
Tras insistentes pedidos, se le ofreció un desplazamiento temporal a Pampamarca, pero al llegar, el director del plantel no tenía conocimiento de su designación y no había aula asignada. “Fui con mi hijo, y nadie sabía que iría. Fue una burla”, lamentó.
Renunció por presión, pero pide esclarecimiento
Ante la falta de solución, presentó su renuncia. Sin embargo, sostiene que ahora figura como cesada por renuncia, lo que podría impedirle postular nuevamente al proceso de nombramiento docente. “No sé en qué términos están manejando mi situación. Pido que lo aclaren”, indicó.
Asimismo, denunció que la UGEL le inició procesos administrativos por licencias sin goce, pese a que estas se debieron a la falta de respuesta oportuna de la propia entidad. “No me resolvían mis licencias, y encima me sancionan”, cuestionó.
Finalmente, solicitó la intervención del Ministerio de Educación para que se revise su caso y se le permita reincorporarse al sistema educativo. “No tengo sueldo ni seguro desde hace un año. Es un abuso”, concluyó.




