Cannabis Salud Adultos Mayores
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El cannabis podría ser más perjudicial para la salud con el paso de los años

El aumento en el consumo de cannabis entre la población de la tercera edad plantea serias interrogantes sobre los potenciales riesgos para la salud. A medida que más estados legalizan su uso, tanto medicinal como recreativo, un número creciente de adultos mayores recurre a esta sustancia para aliviar dolencias como el insomnio, el dolor crónico y la ansiedad. Sin embargo, la evidencia científica sugiere que este creciente uso podría estar asociado con un aumento en las visitas a urgencias y hospitalizaciones, así como con otros problemas de salud a largo plazo.

Según el reportaje de The New York Times, los problemas de salud relacionados con el cannabis podrían aumentar a medida que los usuarios envejecen, planteando desafíos significativos para el sistema de salud y generando preocupación entre los profesionales médicos.

El artículo relata la experiencia de una paciente de 76 años que, buscando una solución para su insomnio, consumió múltiples gominolas de cannabis sin ser consciente de la potencia de cada una. El Dr. Benjamin Han, geriatra y especialista en medicina de adicciones de la Universidad de California, San Diego, advierte sobre la importancia de comenzar con dosis bajas y aumentar gradualmente, especialmente en personas mayores, cuyos cerebros son más sensibles a las sustancias psicoactivas. Cada gominola contenía 10 miligramos de THC, el ingrediente psicoactivo del cannabis, una dosis considerablemente alta para alguien sin experiencia previa.

En California, las visitas a las salas de emergencia relacionadas con el cannabis entre personas mayores de 65 años aumentaron drásticamente, pasando de 21 por cada 100.000 visitas en 2005 a aproximadamente 395 en 2019. De manera similar, un estudio en Ontario, Canadá, reveló un aumento significativo en la atención aguda (visitas a emergencias u hospitalizaciones) resultante del consumo de cannabis, multiplicándose por cinco en adultos de mediana edad entre 2008 y 2021, y por más de 26 en personas mayores de 65 años. Esto sugiere que, si bien el cannabis puede ofrecer beneficios para algunos, también conlleva riesgos importantes, especialmente para los adultos mayores.

Existe una creciente preocupación sobre el impacto del consumo de cannabis en la cognición y la memoria. Un estudio realizado en Ontario encontró que los pacientes que buscaban atención aguda debido al consumo de cannabis tenían un mayor riesgo de ser diagnosticados con demencia en los cinco años siguientes, en comparación con aquellos que buscaban atención por otras razones. Además, un porcentaje preocupante de veteranos mayores que consumen cannabis presentan síntomas de trastorno por consumo de cannabis, lo que sugiere que pueden estar experimentando dificultades para controlar su consumo.

La comercialización de productos de cannabis dirigidos a adultos mayores también genera controversia. Algunas empresas ofrecen descuentos especiales a personas mayores, mientras que otras organizan programas educativos sobre el cannabis en centros para personas mayores, lo que podría normalizar su uso y aumentar el riesgo de consumo problemático. A pesar de que muchos usuarios mayores reportan beneficios del cannabis para aliviar el dolor, la ansiedad y el insomnio, los expertos instan a la precaución, dada la falta de evidencia científica sólida sobre su eficacia y seguridad a largo plazo.

Dada la creciente popularidad del cannabis entre los adultos mayores, es fundamental realizar más investigaciones para comprender mejor los riesgos y beneficios potenciales, así como para desarrollar pautas de consumo seguras y efectivas. Los profesionales de la salud deben estar preparados para abordar el tema del consumo de cannabis con sus pacientes mayores, brindarles información precisa y basada en la evidencia, y monitorear de cerca cualquier efecto adverso.