La lucha contra el cáncer de mama metastásico, aquel que se ha propagado a otras partes del cuerpo, a menudo se siente como una espera angustiosa entre escáneres, donde los pacientes viven con la incertidumbre de si su tratamiento está funcionando o si la enfermedad está avanzando. Sin embargo, un reciente avance podría transformar este panorama.
Según el reportaje de The New York Times, un nuevo estudio patrocinado por la farmacéutica AstraZeneca ha revelado una alternativa prometedora: la detección temprana de la resistencia a los fármacos, antes de que las pruebas de imagen muestren un crecimiento tumoral.
El enfoque innovador se basa en un análisis de sangre capaz de identificar mutaciones en las células cancerosas que les permiten evadir los tratamientos convencionales. Esta detección precoz posibilita el cambio a un fármaco diferente, diseñado para superar la resistencia del tumor, prolongando el control de la enfermedad y ofreciendo a los pacientes más de un año adicional de vida sin un deterioro significativo de su calidad de vida. Este estudio fue presentado en la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) y publicado en la prestigiosa revista The New England Journal of Medicine.
Especialistas en cáncer de mama que no participaron en el estudio han elogiado los resultados, anticipando que los análisis de sangre podrían revolucionar el monitoreo de los pacientes. La Dra. Mary Disis, de la Universidad de Washington y el Fred Hutchinson Cancer Center, lo describe como un “cambio de paradigma”, mientras que la Dra. Lisa Carey, de la Universidad de Carolina del Norte, lo considera “un cambio en la práctica”. No obstante, surge la preocupación por el elevado costo de los fármacos alternativos, estimado en alrededor de $24,000 mensuales hasta que haya versiones genéricas disponibles. El cáncer de mama es el más común entre las mujeres a nivel mundial, representando el 12% de todos los nuevos casos de cáncer cada año, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Más allá del cáncer de mama, el Dr. Norman Sharpless, ex director del Instituto Nacional del Cáncer, vislumbra un impacto aún mayor. El análisis de sangre, desarrollado por Guardant Health, detecta fragmentos de ADN liberados por las células cancerosas y tiene potencial para ser utilizado en otros tipos de cáncer. “El diagnóstico basado en la sangre realmente va a transformar la terapia”, afirma el Dr. Sharpless. Prevé que los análisis de sangre permitirán a los médicos combatir los cánceres resistentes a los fármacos antes de que los tumores crezcan, en lugar de depender de escáneres periódicos.
El ensayo clínico involucró a 315 pacientes con cáncer de mama avanzado, una etapa incurable donde el objetivo es contener la enfermedad y prolongar la vida con la mejor calidad posible. Todas las pacientes tenían el tipo más común de cáncer de mama, impulsado por receptores que se unen al estrógeno para estimular el crecimiento. El tratamiento estándar consistía en un inhibidor de la aromatasa, que reduce los niveles de estrógeno, y un segundo fármaco que interrumpe la división celular, una combinación potente para controlar el cáncer de mama metastásico.
En la investigación, al detectarse las mutaciones, la mitad de las pacientes continuaron con su tratamiento estándar, mientras que la otra mitad cambió a un fármaco experimental llamado camizestrant, un degradador del receptor de estrógeno que destruye el receptor en las células para evitar su crecimiento. Las mujeres que recibieron camizestrant experimentaron una progresión tumoral más tardía (16 meses) en comparación con las que siguieron con la terapia estándar (9.2 meses). Además, tardaron más en experimentar problemas graves de calidad de vida (23 meses frente a 6.4 meses). Aunque el camizestrant presentó efectos secundarios, como recuentos bajos de sangre, náuseas y dolores musculares, la tasa de interrupción del tratamiento debido a estos efectos fue similar a la observada con el inhibidor de la aromatasa estándar. La Unión Europea aprobó el uso de terapias dirigidas para cáncer de mama en 2023, marcando un precedente importante para la adopción de estos enfoques innovadores.




