Un caso de presunta negligencia médica en el centro de salud de Chaglla, ocurrido el pasado 23 de abril, mantiene en zozobra a la familia de un recién nacido que sufrió una quemadura en el talón tras someterse al tamizaje neonatal. A más de un mes del hecho, los padres de T.D.E.M., un bebé de apenas días de nacido, aseguran no haber recibido atención especializada ni apoyo institucional para el tratamiento de la herida, que continúa causándole dolor.
El incidente fue reportado por la Gerencia Regional de Desarrollo Social, que el 25 de abril solicitó con carácter de urgencia un informe técnico completo a la Dirección Regional de Salud (Diresa) Huánuco. El pedido incluyó la historia clínica del menor, la hoja de referencia, el parte del personal de salud involucrado y el papel filtro utilizado en el tamizaje, con fecha límite de entrega el 28 de abril. Sin embargo, hasta la fecha, no se ha hecho público ningún pronunciamiento oficial ni se ha comunicado el resultado del informe.
Silencio institucional y carencia de apoyo
Según la denuncia de la familia, el bebé no ha sido derivado a un centro de mayor complejidad, a pesar de que su condición lo exige. La madre, de condición humilde y sin recursos para financiar un traslado, ha tocado múltiples puertas: Defensoría del Pueblo, Ministerio Público, Programa Juntos y otras dependencias del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS), pero ninguna ha ofrecido soluciones concretas.
“Mi hijo llora de dolor todos los días. No podemos quedarnos callados viendo cómo lo dejan sufrir”, expresó el padre del menor, quien pidió no revelar su nombre por temor a represalias. Según su testimonio, la herida ha empeorado con el paso de los días y ninguna autoridad ha brindado asistencia médica adecuada ni seguimiento continuo. La falta de respuestas por parte de la Diresa Huánuco ha generado mucha preocupación entre los familiares y organizaciones sociales.




