Antonio Guzman Y La Emblematica Escuelisticac
Antonio Guzman Y La Emblematica Escuelisticac

ANTONIO GUZMÁN Y LA EMBLEMÁTICA ESCUELÍSTICA

Israel Tolentino

Conocer a Antonio (Chile, 1964) ha quedado como una de esas buenas anécdotas; cierta tarde me llama Juan Peralta y me invita “al tiro” a ser parte de una conversación en vido, Juan desde Lima conversaba con Giacomo Rizzo quien inaugurada en ese momento en el Cusco, y Antonio Guzmán respondía desde Valparaíso, esa tarde, preparaba pan casero en Tomayquichua.

“Hace ya de esto algunos años vi en París, en la televisión francesa, un documental (…) el documental describía la problemática de un liceo en las afueras de París (…) cuyos alumnos, de ambos sexos, constituían un arcoíris de razas, lenguas, costumbres y religiones, había sido escenario de violencias: golpizas a profesores, violaciones en los baños o corredores, enfrentamientos entre pandillas a navajazos y palazos y, si mal no recuerdo, hasta tiroteos”. Texto, Prohibido prohibir, de Mario Vargas Llosa en La civilización del espectáculo. Hace mucho, educar es, exponer la vida y la vocación, insistir en la aventura ilusa de intentar cambiar el mundo. Desgaste emocional que te hace contar los cuernos de leviatán.

Antonio Guzmán, en esta individual en Lima, justamente en el espacio “Cholo terco”, insiste en esa vocación de dejar lo mejor de su vida en las manos de una mocedad que ve en el maestro de aula un enemigo potencial. La experiencia vital de Antonio es consecuente con su actividad artística y pensante, en resumen, expone su integridad física emocional por todos sus flancos.

Obra de Antonio Guzmán en la exposición: “Emblemática escuelista”

“Emblemática escuelística” puede adjetivar la importancia, desde su mirada de docente, de la existencia y posibilidad de que haya jóvenes yendo a las aulas o haya docentes, sobre todo en el contorno rural. Igual, desde esta óptica, la apuesta de Antonio Guzmán continúa siendo un imposible, una quimera, como recuerda el curador Juan Peralta en su texto citando a Justo Pastor Mellado “los artistas que operan desde los márgenes, como es el caso de Guzmán, desestabilizan las “políticas de la visualidad” dominantes, evidenciando los límites entre lo pedagógico y lo performativo, entre el dispositivo escolar y el dispositivo artístico”. Guzmán pone sobre la mesa esta problemática transversal a todos los países, ¿la existencia de la Escuela, en términos de instrucción, tiene cabida en tiempos?

Justo Pastor Mellado, Sara Roitman y Antonio Guzmán.

Hay algo en cada imagen expuesta donde fijar los ojos, por ejemplo en los pies: “Los pies simbolizan arraigo y firmeza”, en esta parte de sus representaciones invita a confrontar los saberes previos con la pregunta ¿de dónde venimos, hacia dónde vamos? Recurriendo a reflexiones de Juan peralta “Guzmán, quien también ejerce la labor de la docencia, propone lo que podríamos llamar una pedagogía de la contradicción, donde el error, la ironía y la performance (en este caso desde el video “Remota provincia”) se convierten en modos de enseñar o generar reflexión desde el margen”. Hasta acá, parecen claras las pretensiones de Antonio Guzmán, desde su pedagogía, es decir, generar desde el método de enseñanza reflexión. Sus artefactos emblemas, significan premios; las instituciones educativas reciben estas insignias como productos de éxitos, méritos, triunfos; Antonio, desde estos soportes, enmarca su narrativa dotándola de estoicismo pedagógico.

Aureliano Lecca, Antonio Guzmán y Juan Peralta en el espacio “Cholo terco”.

En el trabajo de Guzmán pedagogo hay suficiente ironía que recuerda a “Los caprichos” de Goya, reescribir las clases escolares en un soporte que con su imaginería, transforma las telas que simbolizan triunfos a imágenes confrontacionales, promoviendo razonamiento y creatividad. Leer desde otra traza. Tres jóvenes enmascarados “llevan” en andas, una parte de Guernica, la imagen picassiana marcando una pauta, un camino donde los cargadores no avanzan y donde uno de esos jóvenes estudiantes que se direcciona hacia la izquierda lleva zapatillas y, los dos que van hacia la derecha, uno con una zapatilla en el pie derecho y el otro en sandalias, nada firme. El artista le pone atención al calzado ¿andar es ir o venir? La postura con que se camina dice mucho. En el piso terroso, dos libros, en sus carátulas llevan las iniciales “A” y “G” y de este cuaderno se desprende una hoja con la palabra MAR. Antonio Guzmán vive en Valparaíso, ¿Será el Valle del paraíso? Sin embargo, padece los problemas cotidianos, las dudas de siempre ¿Hacia dónde ir?

Antonio Guzmán rodeado de Aureliano Lecca, Juan Peralta, Angie Bonino y Roxana Artacho.

Tengo muchas dudas del camino que la educación ambiciona en estos tiempos, como escribe Fernanda Valdebenito. Directora de la Fundación Mariposas de Miraflores en Chile: “La educación no solo se trata de libros y pizarras, sino de garantizar espacios dignos para el aprendizaje” y, Juan Peralta añade: “Se podría decir que Guzmán establece un puente entre esta tradición y una contemporaneidad crítica, donde la ironía y el doble sentido son mecanismos de resistencia simbólica”. Antonio continuará con la paciencia de maestro valiéndose del arte para decirnos que, entre el pasado y el futuro, incumbe el ahora (Pozuzo, mayo 2025).