La obra del centro de salud de Cachicoto se ha convertido en el símbolo más crudo del fracaso estatal en Huánuco. Pese a estar culminada y equipada, permanece cerrada, deteriorándose, sin que se atienda a una población creciente que la necesita. Esta semana, el gobernador regional, Antonio Pulgar, se pronunció al respecto: reconoció la gravedad del caso, pero evitó asumir responsabilidad directa y respaldó a uno de los funcionarios señalados por la Contraloría.
“La obra fue heredada y mal concebida”, dijo Pulgar en entrevista radial, apuntando a gestiones anteriores. Indicó que el terreno presenta serios problemas por napa freática, lo cual habría dificultado la ejecución desde el inicio. Sin embargo, no respondió por qué, pese a tener conocimiento de la situación desde 2023, su gobierno no tomó medidas oportunas. “No es que recién nos hayamos puesto las pilas”, insistió, aunque los hechos lo contradicen.
Sin solución técnica ni política a la vista
Pulgar sostuvo que no es viable reformular el proyecto. Según dijo, “solo queda ejecutar un saldo de obra”, lo que implicaría desmontar el cableado subterráneo para pasarlo por vía aérea. Una medida precaria que no resolvería el fondo del problema ni garantizaría una infraestructura sanitaria segura y sostenible.
Además, reveló que durante el proceso se registraron renuncias de especialistas clave —entre ellos expertos en hidrología—, lo que refleja no solo la complejidad técnica de la obra, sino también la falta de dirección firme desde el gobierno regional.
Mallqui sigue en el cargo pese a denuncia penal
Consultado sobre el ingeniero Daniel Mallqui, actual gerente de infraestructura y exsubgerente de obras durante la gestión de Rubén Alva, el gobernador intentó desmarcarse. Aunque dijo que “no le temblará la mano” si se comprueba alguna responsabilidad, también afirmó que Mallqui “goza de la confianza” de su gestión.
No es un detalle menor: Mallqui aparece mencionado en el informe de Contraloría que dio pie a una denuncia penal formulada por la Procuraduría. Pese a ello, sigue ocupando un cargo clave en el manejo de obras regionales. Pulgar alegó que las funciones están “separadas por áreas” y trató de desligar su figura de los hechos.
Equipos médicos abandonados y más de 60 obras paralizadas
El gobernador también fue interrogado por el deterioro de los equipos médicos almacenados en el centro de salud, cuyo valor económico y utilidad para la población son considerables. Justificó la inacción con el argumento de que intervenir antes del cierre del proceso legal “habría generado problemas”.
Intentando relativizar el caso, Pulgar señaló que su gobierno recibió más de 60 obras paralizadas. Mencionó entre ellas el puente Castillo, el hospital de Tingo María y el sistema de agua en Pucayacu. Sin embargo, evitó explicar por qué Cachicoto, una infraestructura ya culminada, fue dejada al olvido sin una solución definitiva en dos años de gestión.





