La provincia de Nasca, en la región Ica, experimentó una notable actividad sísmica durante la mañana de este miércoles 28 de mayo, generando preocupación entre los residentes. El Instituto Geofísico del Perú (IGP) confirmó el registro de dos nuevos temblores de magnitudes 4.3 y 4.4, sumándose a un total de tres sismos en el transcurso del día y cinco desde la noche anterior. Esta seguidilla de movimientos telúricos ha puesto en alerta a las autoridades locales y a la población, quienes recuerdan los fuertes sismos que han afectado la región en el pasado.
Según la investigación publicada por El Comercio, el segundo sismo se produjo a las 10:45 a.m., seguido por un tercero a las 11:44 a.m. Ambos eventos sísmicos compartieron una característica en común: su epicentro se localizó en el mar, específicamente al noroeste de Marcona, una zona costera dentro de la provincia de Nasca.
El segundo temblor, registrado a las 10:45 a.m., tuvo una profundidad de 29 kilómetros. Este sismo, al igual que los demás, causó sorpresa entre los habitantes de Nasca, quienes ya se encontraban en estado de alerta debido a la actividad sísmica previa. La ubicación de su epicentro, a 70 kilómetros al noroeste de Marcona, sugiere una conexión con fallas geológicas submarinas conocidas en la región.
El tercer sismo, ocurrido aproximadamente una hora después, a las 11:44 a.m., repitió las características del anterior, con una profundidad similar de 29 kilómetros. El epicentro de este nuevo movimiento telúrico se ubicó a 75 kilómetros al noroeste de Marcona, reforzando la teoría de una secuencia sísmica en desarrollo en la zona marítima cercana a la costa de Nasca.
La cuenta especializada en sismología Asismet ha señalado que esta serie de temblores consecutivos representa una secuencia sísmica. Este fenómeno, según los expertos, se debe a la liberación de energía acumulada en la zona debido a la tensión generada por grandes terremotos anteriores, como el sismo de Pisco de magnitud 8.0 en 2007 y el sismo de Nasca de magnitud 7.7 en 1996. Estos eventos sísmicos de gran magnitud han dejado una huella en la estructura geológica de la región, incrementando la probabilidad de secuencias sísmicas como la que se está observando actualmente.
Es importante recordar que Perú se encuentra ubicado en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona de alta actividad sísmica y volcánica. La interacción de las placas tectónicas de Nazca y Sudamericana genera constantes movimientos que se manifiestan en forma de sismos. La prevención y la preparación ante estos eventos son fundamentales para reducir el riesgo y proteger a la población.




