En una tensa entrevista sostenida con periodistas locales, el alcalde provincial de Huánuco, Antonio Jara, respondió de manera confrontacional a diversos cuestionamientos sobre su gestión, el desarrollo de obras públicas y los conflictos no resueltos con sectores de la población. Visiblemente molesto ante algunas preguntas, el burgomaestre no solo negó errores, sino que trasladó responsabilidades a terceros y defendió con firmeza sus decisiones administrativas, sin aportar documentos ni cifras detalladas que sustenten sus declaraciones.
“Para mí, perfecto”
Uno de los momentos más polémicos de la entrevista se dio cuando se le consultó por el cuestionado muro en la Plaza Santo Domingo, conocido popularmente como el “murete de la vergüenza”. Ante la pregunta de cuánto había costado esa construcción, Jara negó cualquier gasto significativo: “Ni medio, y le pido, señor periodista, que se retracte. Si para usted es una vergüenza, para mí no”, sostuvo. Y agregó con énfasis: “Mi gestión está perfecta, sí. Para usted no, y no me importa lo que usted piense”.
A lo largo del intercambio, el alcalde insistió en que las críticas al muro eran infundadas: “No que se me ocurre a mí. Por eso los he invitado con documentos”, afirmó, aunque no presentó ninguno durante la conversación. Al ser cuestionado sobre si la gestión puede cometer errores como cualquier otra, Jara respondió: “No costó ni medio. Listo”.
Culpa a motociclista por accidente en obra sin señalización
Respecto al accidente ocurrido en uno de los nuevos rompemuelles sin señalización, Jara culpó directamente a la víctima: “El accidente fue por la irresponsabilidad de la señora de la motocicleta, porque se ve claramente en la imagen que el mototaxi se para, pero ella viene en exceso de velocidad”, afirmó. Cuando los periodistas le recordaron que el rompemuelle no estaba señalizado, el alcalde admitió: “En ese momento no estaba señalizado porque estaba en ejecución de la obra”.
Aunque reconoció que la falta de señalización era real, insistió en que la responsabilidad era de la conductora. “Todavía no se paga [la obra] porque hoy día termina su plazo. Hoy es el plazo para cumplir la meta seis del Ministerio de Transporte”, dijo, sin precisar si se realizará alguna sanción a la empresa encargada de la ejecución.
Al ser consultado por el monto pagado por cada reductor de velocidad, Jara evitó dar una cifra exacta. “No tengo el precio exacto, pero el total es de 392 mil [soles]”, respondió. Ante la preocupación de que algunos rompemuelles ya presentan fisuras, el alcalde explicó: “Justamente hoy día estamos haciendo esa evaluación”.
Obra sin competencia y sin control ciudadano
Jara reveló que la licitación de los rompemuelles tuvo un solo postor. “A esa licitación solamente se presentó un solo postor, no hubo más postores. Así es que la cosa es transparente”, aseguró. Aunque dijo que, si hubiera sobrevaloración, se investigaría, deslindó cualquier responsabilidad sobre la elección del proveedor: “Yo no participo en la selección de las empresas. Que quede claro”.
Cuando un periodista le preguntó si la empresa estaba vinculada a un personaje local, Jara respondió: “No te podría ni afirmar ni descartar. No participo yo ni selecciono al que va a ejecutar una obra”.
Sobre la falta de socialización de obras: “Reconozco que hemos fallado”
Consultado por las constantes quejas de falta de información y diálogo sobre proyectos ejecutados por el Gobierno Regional, como el corredor ecológico de la laguna Viña del Río, el alcalde fue enfático: “Falta socialización y comunicación. A ustedes, ¿alguien les ha comunicado?”, preguntó retóricamente a los periodistas.
Aunque evitó responsabilizar directamente al gobernador, señaló: “Creo que el señor gobernador y sus funcionarios estamos en la obligación de sentarnos, ver y presentar a la opinión pública qué proyecto se va a hacer”. Reconoció también errores de oportunidad en su propio gobierno: “Uno tiene que ser consecuente y reconocer sus errores cuando se encuentra que las cosas no han salido como debe ser”.
A pesar de los reclamos, negó tener conflictos con los comerciantes: “Conmigo no hay ningún conflicto”, dijo. Pero reiteró su oposición a que el gobierno regional inicie los trabajos sin haber resuelto primero el tema de la feria: “Estoy en contra. Primero tenemos que solucionar el problema de la feria sabatina”.
Dato
Otro tema sensible abordado fue el de la feria sabatina y el proyecto de remodelación de la Alameda de la República. El alcalde admitió que no tiene un espacio disponible para reubicar a los feriantes: “Hoy día, si ustedes me preguntan a dónde los podría reubicar, no tengo un lugar. No tengo”. Sin embargo, remarcó que el plan de reubicación no es de competencia exclusiva de su despacho. “El proyecto es del Gobierno Regional. La socialización y la alternativa deben venir de ellos”, afirmó.




