La tos ferina, una enfermedad respiratoria altamente contagiosa, ha resurgido en Perú, generando preocupación en las autoridades sanitarias. Los esfuerzos se centran en contener la propagación, especialmente entre los grupos más vulnerables: niños pequeños y mujeres embarazadas, quienes pueden desarrollar complicaciones graves.
Según la investigación publicada por El Comercio, el Ministerio de Salud (Minsa) se encuentra en alerta ante el aumento de casos confirmados de tos ferina a nivel nacional, concentrando sus esfuerzos en la región Loreto, donde se ha identificado el brote más crítico.
El viceministro de Salud Pública, Ricardo Peña, ha confirmado que hasta la fecha se han notificado 642 casos sospechosos, de los cuales 408 han sido confirmados como tos ferina. Lamentablemente, la enfermedad ha cobrado la vida de diez personas, lo que subraya la urgencia de intensificar las medidas preventivas y de control. La situación es particularmente alarmante en Loreto, específicamente en la provincia del Datem del Marañón, donde se han registrado 490 casos notificados, representando la mayor concentración a nivel nacional. Esto podría estar relacionado con la lejanía de algunos poblados, lo que dificulta el acceso a la vacunación.
El Minsa ha reafirmado la disponibilidad de vacunas contra la tos ferina, las cuales están incluidas en la vacuna pentavalente que se administra a los bebés a los dos, cuatro y seis meses de edad, con refuerzos a los 18 meses y cuatro años. Asimismo, se recomienda la vacunación de las mujeres embarazadas entre las semanas 20 y 36 de gestación para proteger a sus bebés. La vacuna pentavalente protege contra difteria, tétanos, tos ferina, hepatitis B e influenza tipo b (Hib).
No obstante, la baja cobertura de la tercera dosis de la vacuna pentavalente es motivo de gran preocupación. En la mayoría de las regiones, esta cobertura no supera el 25%, lo que deja a una gran parte de la población infantil desprotegida. Solo el Callao y Tumbes alcanzan niveles de cobertura considerados óptimos, mientras que otras regiones se encuentran muy por debajo del 20%, incluso con cifras inferiores al 15%. La reticencia a la vacunación, influenciada por la desinformación, representa un obstáculo adicional.
Ante esta situación, el Minsa ha desplegado más de 200 brigadas de vacunación, muchas de las cuales se están movilizando por vía aérea hacia las zonas más remotas y de difícil acceso. Estas brigadas no solo se encargan de la vacunación, sino también de sensibilizar a la población sobre la importancia de la inmunización y combatir la resistencia que algunos pobladores muestran hacia las vacunas. La estrategia busca abordar tanto la accesibilidad física como la desconfianza que pueda existir.
Actualmente, las pruebas moleculares para confirmar la tos ferina se procesan principalmente en Lima, lo que puede retrasar el diagnóstico y la implementación de medidas de control. Sin embargo, el Minsa tiene previsto descentralizar esta tecnología hacia las regiones, lo que permitirá agilizar el proceso de diagnóstico y mejorar la capacidad de respuesta ante nuevos brotes. A pesar de esta limitación, las acciones de bloqueo epidemiológico se están llevando a cabo de manera oportuna, sin esperar los resultados de laboratorio, con el objetivo de cortar la cadena de transmisión.
Finalmente, el viceministro Peña ha reiterado el llamado a las familias a acudir a los centros de salud para completar los esquemas de vacunación, destacando que la vacunación es la medida más eficaz para prevenir la tos ferina y proteger a los más vulnerables. Asimismo, instó a la población a informarse a través de fuentes oficiales y a confiar en la evidencia científica sobre la seguridad y eficacia de las vacunas.




