La Superintendencia Nacional de Migraciones informó que cerca de 900 ciudadanos extranjeros fueron inadmitidos al ingresar al país a través del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez durante los primeros cinco meses del año. Las razones principales incluyen la carencia de visa o pasaporte vigente, impedimentos legales y posibles riesgos a la seguridad nacional.
Según el comunicado oficial, estas medidas fueron adoptadas tras una evaluación exhaustiva del perfil de cada viajero, que contempla verificación documental, control de alertas internacionales y perfilamiento de riesgos. La decisión de inadmisión, puntualiza Migraciones, no implica que el ciudadano haya cometido un delito, sino que no cumplía en ese momento con los requisitos exigidos por la normativa peruana.
Criterios estrictos y controles tecnológicos
Entre los motivos más frecuentes de denegación figuran la falta de documentos válidos, el no cumplir con el perfil de turista, la presencia de alertas de seguridad, antecedentes de impedimento de ingreso al país y el uso de documentación falsa o adulterada, incluyendo intentos de suplantación.
Para reforzar el control, el terminal aéreo cuenta con el Sistema de Información Avanzada de Pasajeros (APIS), que permite a los inspectores comunicarse en línea con Interpol, Policía Nacional y otras agencias internacionales. Asimismo, las llamadas e-gates o puertas electrónicas realizan comprobaciones biométricas y validan en tiempo real la autenticidad de los documentos presentados.
Coordinación internacional y perfilamiento de riesgos
El superintendente nacional de Migraciones, Armando García, subrayó que el personal del aeropuerto está capacitado para detectar documentos irregulares y comportamientos sospechosos. En este marco, destacó la labor de la oficina del Punto Atenas, una red internacional dedicada a combatir la falsificación documental.
García enfatizó que la inadmisión de un extranjero responde a un protocolo preventivo de seguridad y no constituye una sanción penal. Los ciudadanos no admitidos deben retornar de inmediato a su país de origen o al punto de embarque previo.




