El país se prepara para enfrentar un nuevo embate climático en la Amazonía. El décimo friaje del año se aproxima, trayendo consigo una serie de desafíos para las comunidades selváticas, que deberán extremar sus precauciones ante la abrupta disminución de las temperaturas y las intensas precipitaciones.
Según la investigación publicada por El Comercio, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) ha alertado sobre la llegada de esta masa de aire frío, pronosticada para impactar la región amazónica desde este miércoles 28 hasta el sábado 31 de mayo. El fenómeno, característico de la temporada, se origina en la Antártida y asciende por Sudamérica, afectando principalmente la selva peruana.
Inicialmente, la selva sur será la primera en sentir los efectos de este friaje. Posteriormente, la masa de aire frío avanzará progresivamente hacia la selva central y norte del país. Este desplazamiento generará un cambio drástico en las condiciones meteorológicas, con lluvias que oscilarán entre moderadas y fuertes, acompañadas de descargas eléctricas y ráfagas de viento, además de una densa capa de nubes que persistirá durante el día. Cabe recordar que en el 2023 se registraron once friajes, evidenciando la recurrencia de este fenómeno.
Los departamentos de Madre de Dios y las zonas altas de la selva de Puno y Cusco se encuentran entre las áreas más vulnerables. Senamhi ha enfatizado que la disminución significativa de las temperaturas, tanto diurnas como nocturnas, representa un riesgo considerable para la salud, especialmente para los grupos más susceptibles como niños pequeños, adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes. Es importante destacar que la Amazonía peruana alberga una gran diversidad biológica y cultural, y estos eventos climáticos extremos pueden tener un impacto significativo en los ecosistemas y las comunidades locales.
Además del descenso de temperatura, el friaje trae consigo fuertes vientos. En la selva sur, se esperan ráfagas que podrían alcanzar velocidades de hasta 50 km/h. La selva central también se verá afectada, aunque con menor intensidad, con vientos de hasta 35 km/h. Estas condiciones climáticas adversas podrían provocar la caída de ramas de árboles, daños en techos de construcciones ligeras y la dispersión de polvo y escombros en áreas secas, lo que agrava aún más la situación.
Ante este panorama, las autoridades hacen un llamado urgente a la población para que tomen las precauciones necesarias. Se recomienda mantenerse informados a través de los canales oficiales del Senamhi y de Defensa Civil, y adoptar medidas de protección para mitigar los efectos de los cambios bruscos de temperatura. Esto incluye abrigarse adecuadamente, consumir alimentos calientes y proteger a los grupos más vulnerables. El gobierno regional, por su parte, ha activado protocolos de respuesta ante emergencias, con el objetivo de brindar asistencia a las comunidades afectadas y garantizar su seguridad. La prevención y la preparación son clave para afrontar este nuevo desafío climático en la Amazonía peruana.




