Identidad y Cercanía La Estrategia de las Cafeterías para Expandirse y Fidelizar

El auge de las cafeterías en el Perú ha trascendido la mera oferta de café para transformarse en un pilar fundamental de la vida social y cotidiana. Más allá de ser un simple lugar para tomar una bebida, estos establecimientos se han consolidado como puntos de encuentro predilectos, refugios personales y espacios para reuniones, tanto formales como informales. Este fenómeno refleja un cambio significativo en los hábitos de consumo y en la valoración de los espacios públicos por parte de los peruanos, quienes buscan experiencias que van más allá de la transacción comercial.

Según la investigación publicada por El Comercio, las cafeterías han escalado posiciones hasta convertirse en los locales de “retail” más visitados, al mismo tiempo que han cultivado una conexión emocional profunda con su clientela. Este vínculo afectivo se manifiesta en la alta tasa de fidelización observada, un rasgo distintivo que no se encuentra comúnmente en otras industrias de consumo.

En el panorama competitivo del mercado cafetero peruano, Starbucks se destaca como la marca líder en recordación y preferencia. Su éxito radica en una estrategia de innovación constante y una amplia cobertura geográfica, que le permiten conectar con un público joven y diverso. Sin embargo, las marcas locales como Juan Valdez, San Antonio y Don Mamino, han logrado consolidar su presencia, ofreciendo propuestas de valor diferenciadas. Estas marcas apelan a la tradición, la calidad de sus productos y un servicio personalizado, factores que les han permitido ganar un espacio en el corazón de los consumidores.

San Antonio, con una trayectoria de 65 años, ha optado por una estrategia de fidelización basada en la cercanía y el conocimiento profundo de sus clientes. El CEO del grupo, Rubén Sánchez, destaca que la clave de su éxito reside en la capacidad de recordar los nombres de sus clientes, sus preferencias y hasta su mesa favorita. Este enfoque en el servicio personalizado ha permitido a San Antonio construir una base de clientes leales, compuesta principalmente por mujeres mayores de 35 años, ejecutivas, madres y profesionales que buscan un ambiente seguro y acogedor.

Don Mamino, por su parte, ha apostado por la diversificación de sus formatos y puntos de contacto. Además de sus locales tradicionales, la marca ha lanzado “Don Mamino To Go”, un formato ágil y conveniente, ideal para compras rápidas. Juan Jorge Peña, gerente de Negocios y Marketing de la marca, señala que el objetivo es estar presente en más momentos de consumo. Adicionalmente, Don Mamino ha asumido un compromiso con la sostenibilidad, buscando convertirse en la primera panadería “cero residuos” del país, a través de la optimización de sus procesos y la reducción de mermas.

El estudio de Arellano Consultoría revela que el mercado de cafeterías en el Perú se encuentra principalmente concentrado en Lima, dejando un amplio margen para la expansión en provincias. Esta oportunidad representa un desafío para las marcas locales, que pueden aprovechar su conocimiento del mercado y su conexión con la cultura local para conquistar nuevos territorios. Con un Net Promoter Score (NPS) de 42, superior al promedio del sector retail, las cafeterías gozan de un alto nivel de lealtad y confianza por parte de los consumidores peruanos.