El Perú, asentado en el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, enfrenta una constante amenaza sísmica debido a la convergencia de placas tectónicas en esta región. Esta situación geográfica convierte al país en una zona de alta sismicidad, donde la preparación y la información precisa son cruciales para mitigar los posibles impactos de los movimientos telúricos, un factor que impulsa la necesidad de una vigilancia constante y la divulgación de información clara y oportuna a la población. Además, la vulnerabilidad del país se ve agravada por la antigüedad de algunas infraestructuras y la rápida expansión urbana, lo que aumenta la importancia de protocolos de seguridad y planes de contingencia efectivos.
Según la investigación publicada por El Comercio, el Instituto Geofísico del Perú (IGP) y el Centro Sismológico Nacional (CENSIS) son las instituciones encargadas de monitorear y reportar la actividad sísmica en el territorio nacional.
El último reporte sísmico, identificado como IGP/CENSIS/RS 2025-0357, detalla un temblor ocurrido el 24 de mayo de 2025 a las 20:35:36 hora local. El sismo registró una magnitud de 3.8 y una profundidad de 63 kilómetros. Su epicentro se localizó a 41 kilómetros al sur de Ica, específicamente en la región de Ica. La intensidad del movimiento telúrico se sintió con una escala II en la misma ciudad de Ica, según la información proporcionada por el IGP a través de sus canales oficiales, incluyendo su cuenta de Twitter.
La información proporcionada por el CENSIS se basa en los datos recopilados por la Red Sísmica Nacional (DS-0017-2018MINAM), una red integrada por sensores de velocidad, aceleración y desplazamiento distribuidos estratégicamente a lo largo del país. Esta red permite una detección y análisis precisos de los movimientos sísmicos, lo que resulta fundamental para comprender la naturaleza y el alcance de los temblores en el territorio peruano. La colaboración entre el IGP y el CENSIS es vital para garantizar la difusión de información confiable y actualizada a la población.
Ante la alta sismicidad del Perú, el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) ha instado a la población a tomar medidas preventivas y a estar preparados para afrontar posibles desastres naturales. Se han realizado simulacros a nivel nacional para fomentar una cultura de prevención y familiarizar a los ciudadanos con los protocolos de seguridad en caso de sismo. Estos simulacros buscan mejorar la capacidad de respuesta de la población y de las autoridades ante situaciones de emergencia.
El INDECI recomienda contar con un plan de contingencia familiar, que incluya una mochila de emergencia equipada con artículos esenciales como alimentos no perecibles, agua, ropa de abrigo, botiquín de primeros auxilios, linterna, radio a pilas y documentos personales. La mochila de emergencia debe estar ubicada en un lugar accesible y conocido por todos los miembros de la familia. Además, es importante identificar zonas seguras dentro y fuera del hogar, así como establecer puntos de encuentro en caso de evacuación.




