Los Obstáculos para Fabricar el iPhone en Estados Unidos

La producción de iPhones vuelve a ser el centro de una disputa comercial. El expresidente Trump ha retomado su postura agresiva contra Apple, exigiendo que la compañía traslade la fabricación de sus teléfonos a territorio estadounidense o afronte aranceles punitivos de al menos el 25% sobre los dispositivos producidos en el extranjero. Esta exigencia se produce en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas y una reevaluación global de las cadenas de suministro.

Según la investigación publicada por The New York Times, este ultimátum representa el último capítulo de una campaña de más de una década para que el gigante tecnológico reconsidere su infraestructura de producción global.

Desde su primera campaña presidencial en 2016, Trump prometió a los votantes que lograría que Apple «comenzara a construir sus malditos ordenadores y cosas en este país en lugar de en otros países». Sin embargo, en lugar de repatriar su producción, Apple ha diversificado su cadena de suministro, trasladando parte de su ensamblaje desde China a otros países asiáticos como India, Vietnam y Tailandia. De hecho, se estima que el 80% de los iPhones todavía se fabrican en China, mientras que la producción en Estados Unidos es prácticamente inexistente.

La posibilidad de fabricar iPhones en Estados Unidos existe, pero implicaría un aumento significativo en los costos. Wayne Lam, analista de TechInsights, estima que el precio de cada iPhone podría duplicarse, superando los 2.000 dólares. Esta escalada se debe, en gran parte, a la necesidad de adquirir nueva maquinaria y a una mayor automatización, dada la diferencia demográfica entre Estados Unidos y China. La menor disponibilidad de mano de obra en Estados Unidos obligaría a una mayor inversión en tecnología.

Si bien repatriar la producción podría reducir los costes ambientales asociados al transporte de productos desde el extranjero, Matthew Moore, ex gerente de diseño de fabricación en Apple, señala que estos beneficios serían insignificantes en comparación con los desafíos logísticos y económicos que implicaría la medida. Además, la evolución tecnológica plantea interrogantes sobre la viabilidad a largo plazo de la producción de iPhones en masa.

Expertos en cadenas de suministro sugieren que trasladar la producción de iPhones a Estados Unidos en 2025 sería una decisión imprudente. Con el iPhone acercándose a su vigésimo aniversario, ejecutivos de Apple han insinuado que el dispositivo podría ser reemplazado por nuevas tecnologías, como dispositivos basados en inteligencia artificial, en un plazo de diez años. Por lo tanto, una inversión masiva en infraestructura para la fabricación de iPhones en Estados Unidos podría no ser recuperable.