El Congreso de la República aprobó el viaje de la presidenta Dina Boluarte a Ecuador para asistir a la toma de mando del nuevo presidente, Daniel Noboa Azín. La decisión fue anunciada por el titular del Parlamento, Eduardo Salhuana, tras contabilizar 57 votos a favor y 33 en contra durante la sesión plenaria del 21 de mayo. La salida de Boluarte está programada para este sábado 24 de mayo, con destino a la ciudad de Quito.
La solicitud para el viaje fue presentada mediante oficio el 20 de mayo y lleva la firma de Boluarte y del presidente del Consejo de Ministros, Eduardo Arana. En el documento se especifica que la jefa de Estado mantendrá el despacho presidencial de forma remota, conforme a lo estipulado en la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo. Esta norma permite ausencias del país con autorización legislativa, siempre que se preserve el liderazgo del Ejecutivo desde el extranjero.
La Presidencia justificó el viaje señalando que busca reafirmar el compromiso del Perú con la integración fronteriza y la cooperación bilateral. Ecuador y Perú comparten una agenda en temas como seguridad, migración, comercio y lucha contra el crimen transnacional. La propuesta fue sustentada por el canciller Elmer Schialer a través del Proyecto de Resolución Legislativa N.º 11249/2024-PE. Según la Cancillería, la visita oficial también fortalecerá el vínculo diplomático con el nuevo gobierno ecuatoriano, que inicia funciones en un escenario de creciente inseguridad.
La salida de Boluarte se produce en un momento delicado para su gestión. En los últimos días, la Fiscalía de la Nación ha presentado cinco denuncias constitucionales en su contra por presuntos delitos como enriquecimiento ilícito, colusión, encubrimiento personal y omisión de funciones. Estas investigaciones continúan su curso en el Congreso, mientras la mandataria insiste en su inocencia.
En un contexto internacional más amplio, se conoció que la presidenta fue saludada por el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, durante la misa de entronización del papa León XIV en el Vaticano. Durante ese encuentro informal, Vance le transmitió una invitación del presidente Donald Trump para visitar EE.UU., la cual será tramitada por la Cancillería peruana. Según el canciller Schialer, el interés de Trump estaría influido por la experiencia positiva de su esposa en Perú, país que desea conocer personalmente.




