Vacunacion Contra La Fiebre Amarilla Se Intensifica En Zonas Indigenas De Huanuco
Vacunacion Contra La Fiebre Amarilla Se Intensifica En Zonas Indigenas De Huanuco

Vacunación contra la fiebre amarilla se intensifica en zonas indígenas de Huánuco

Ante el incremento de casos de fiebre amarilla reportados a nivel nacional —principalmente en la región Amazonas, donde ya se registran más de 46 contagios y al menos 20 fallecidos— la Dirección Regional de Salud (Diresa) Huánuco ha puesto en marcha una campaña intensiva de vacunación en las zonas consideradas de alto riesgo, incluyendo localidades remotas con población indígena como Chinchavito, en el distrito de Chaglla.


Chinchavito y Leoncio Prado
Según informó la coordinadora regional de pueblos indígenas de la Diresa Huánuco, Gladys Estacio Flores, la intervención sanitaria se realiza de manera conjunta con las redes de salud de Leoncio Prado y Panao, debido a que se detectó un caso positivo en una zona aislada de Chinchavito. “Hicimos atención integral, vacunamos casa por casa a todas las edades hasta los 59 años”, detalló Estacio.


La funcionaria precisó que la campaña actual reforzará distritos históricamente afectados por brotes, como San Jorge, Naranjillo, Palmas y Rupa Rupa, además de localidades rurales cercanas a Chaglla como Muñez y Santa Virginia, donde el acceso a los servicios de salud sigue siendo limitado.


Meta: 13 mil niños
Estacio advirtió que el mayor riesgo se concentra en adultos que no recibieron la vacuna a tiempo. Por ello, se ha trazado como prioridad inmunizar al 100% de los 13.500 niños de un año que viven en la región. “Si protegemos a nuestros niños en su momento, no tendríamos que vacunar de forma tardía a adolescentes o adultos”, subrayó.


Además de los menores, la cobertura contempla a todas las personas entre 5 y 59 años que no hayan recibido la dosis contra la fiebre amarilla. Las campañas se están desplegando en puntos fijos en coordinación con las postas de salud, aunque el inicio de la vacunación depende de que haya al menos nueve personas para abrir un frasco multidosis.


Rechazo persistente
Consultada sobre la resistencia a la vacunación en comunidades indígenas, Estacio admitió que persiste cierto grado de rechazo debido a la confianza en la medicina tradicional. “Nuestra población amazónica tiene su propia forma de curarse y a veces creen que pasará como un resfriado. Pero la fiebre amarilla mata. No hay medicina para curarla, solo la vacuna previene”, advirtió.


Aun así, destacó avances en la sensibilización comunitaria: “Tenemos promotores indígenas que visitan casa por casa explicando la importancia de vacunarse, y los líderes comunales nos están ayudando bastante”.