Trump Sobre Afrikaneres
Trump Sobre Afrikaneres

Afrikáneres con estatus de refugiado de Trump arriban a EE UU Lo que se conoce

Las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Sudáfrica se vieron tensadas recientemente tras una reunión en la Casa Blanca, donde el entonces presidente Donald Trump mostró videos al presidente Cyril Ramaphosa, con el fin de respaldar afirmaciones consideradas falsas sobre supuestas matanzas masivas de afrikáneres, la minoría étnica blanca que lideró el gobierno del apartheid en Sudáfrica.

Según el reportaje de The New York Times, el encuentro, que comenzó con un tono cordial, tomó un giro inesperado cuando Trump oscureció la Oficina Oval para proyectar un video pregrabado que amplificaba narrativas no probadas de genocidio contra la población blanca sudafricana.

Si bien se han registrado asesinatos de personas blancas en Sudáfrica, las estadísticas policiales refutan la idea de que sean víctimas en una proporción mayor que otros grupos étnicos. Este evento tuvo lugar poco después de que la administración Trump acogiera a un grupo de sudafricanos blancos como refugiados en los Estados Unidos, basándose en denuncias de persecución en su país de origen. Es importante señalar que el apartheid, sistema de segregación racial impuesto por los afrikáneres, fue abolido en 1994, marcando el fin de décadas de discriminación institucionalizada.

Durante la reunión, Trump acusó al gobierno sudafricano de confiscar tierras y asesinar a sus dueños, sin presentar pruebas concretas que sustentaran sus afirmaciones. A pesar de que Sudáfrica promulgó una ley que permite al Estado expropiar terrenos sin compensación, este proceso está sujeto a revisión judicial, buscando equilibrar la justicia histórica con la protección de los derechos de propiedad. El mandatario estadounidense utilizó extractos y consignas de Julius Malema, un político opositor conocido por su retórica incendiaria, cuyo partido, Economic Freedom Fighters, fue separado del Congreso Nacional Africano (ANC) hace más de diez años. El ANC, además, se distanció hace años del cántico “Kill the Boer” (Maten al Boer), usualmente citado por Malema.

Testigos presenciales describen el comportamiento de Trump como retraído y defensivo, evitando el contacto visual con el líder sudafricano e interrumpiéndolo constantemente. A pesar de los intentos de la delegación sudafricana, que incluía a golfistas profesionales conocidos por Trump, por explicar la situación real en Sudáfrica, el mandatario estadounidense se mantuvo inflexible, insistiendo en la idea de “gente blanca muerta, granjeros blancos muertos”. El presidente Ramaphosa también negó categóricamente las acusaciones de genocidio.

La delegación de la Casa Blanca incluyó al empresario Elon Musk, originario de Sudáfrica, quien permaneció en silencio durante la confrontación. Trump señaló a Musk, afirmando que su presencia obedecía a su interés en el tema. Además, Trump mostró artículos impresos sobre asesinatos de blancos en Sudáfrica, repitiendo insistentemente “Muerte, muerte, muerte”. La controversia se enmarca en un contexto de debates sobre la redistribución de tierras en Sudáfrica, una cuestión central para abordar las desigualdades históricas derivadas del apartheid, donde la mayoría de la tierra agrícola permanece en manos de la minoría blanca.